A medio siglo del golpe de Estado de 1976, Córdoba vuelve a convocar a la memoria desde la cultura. Durante dos jornadas, la ciudad será escenario de debates, presentaciones de libros, encuentros editoriales y acciones artísticas que buscan interrogar el pasado reciente y sus resonancias en el presente. En ese marco se desarrollará la Tercera Feria del Libro por la Memoria, un espacio que reúne a editoriales, investigadores, artistas y lectores para pensar la historia argentina desde el campo cultural.
Los encuentros se realizaron los días 12 y 13 de marzo, entre las 15 y las 21, en la Biblioteca Córdoba, con entrada libre. La propuesta articula literatura, pensamiento crítico y producción artística contemporánea, y se integra a una serie de actividades impulsadas en la provincia en torno al aniversario del quiebre institucional de 1976.
Impulsada por la Agencia Córdoba Cultura junto con instituciones académicas y organismos de memoria, la feria busca generar un espacio de intercambio donde el libro funcione como vehículo de reflexión colectiva. La iniciativa cuenta además con la participación de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, la Universidad Nacional de Villa María, el Archivo Provincial de la Memoria y distintas unidades académicas de la Universidad Nacional de Córdoba.
La programación propone un cruce entre historia, política y cultura editorial, entendiendo que el ejercicio de la memoria no se limita al registro del pasado, sino que también implica producir nuevas lecturas sobre el presente.
Una feria para reconstruir la memoria colectiva
La Feria del Libro por la Memoria reúne a editoriales independientes, universitarias y proyectos autogestivos que trabajan con catálogos vinculados a la historia reciente, los derechos humanos y la reflexión política. En los stands se podrán encontrar publicaciones de sellos como Eduvim, Caballo Negro, Alción Editora, Babel Editorial, Narvaja Editor, Recovecos, Éter Libros, Borde Perdido, Fruto de Dragón y la editorial indígena Hen.
Más allá de su dimensión editorial, el encuentro propone un espacio para pensar el papel del libro como herramienta de transmisión cultural y de construcción democrática. En ese sentido, la feria se inscribe en una tradición argentina en la que la literatura y el pensamiento crítico han sido fundamentales para narrar las experiencias de la violencia política, el exilio, la censura y las luchas por la justicia.
Uno de los ejes más significativos será la muestra “Biblioteca de libros prohibidos”, organizada por el Archivo Provincial de la Memoria. La exposición recupera obras que fueron censuradas durante la última dictadura militar y permite revisitar un capítulo central de la historia cultural argentina: el control ideológico sobre la circulación de ideas.
Durante aquellos años, miles de publicaciones fueron retiradas de bibliotecas, perseguidas o directamente destruidas. Recuperar esos textos no solo implica rescatar un patrimonio cultural, sino también recordar que la censura fue una herramienta central del terrorismo de Estado. La muestra propone así una experiencia simbólica: volver a poner en circulación libros que alguna vez fueron silenciados.
Debates sobre justicia, democracia y políticas del odio
La agenda de la feria incluye diversas actividades orientadas a generar diálogo entre el mundo académico, la justicia y la sociedad civil. El programa propone pensar la memoria no solo como evocación histórica, sino también como una herramienta crítica para comprender los conflictos del presente.
El jueves 12 de marzo a las 16 se realizará una lectura colectiva de la obra Detrás del vidrio, de Sergio Schmucler, con la participación de Ibero Martínez y Gonzalo Vaca Narvaja. La actividad busca recuperar la potencia del gesto de leer en comunidad, una práctica que durante los años de la dictadura se convirtió en muchos casos en un acto de resistencia cultural.
Ese mismo día, a las 18:30, se desarrollará el conversatorio “Justicia y Derechos Humanos”, con la participación de Facundo Trotta, Miguel Rodríguez Villafañe y Marta Faur. El panel propone reflexionar sobre el proceso argentino de memoria, verdad y justicia, reconocido internacionalmente por su persistencia en el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad.
En tanto, el viernes 13 a las 18:30 se realizará un encuentro dedicado a las políticas del odio, una problemática contemporánea que atraviesa los debates públicos en diferentes países. En ese marco se presentará el libro El semblante, de la autora Marina Llao, junto a Guillermo Lariguet y Fidela Azarian.
El tema apunta a pensar las formas actuales de la violencia simbólica y discursiva, y cómo los discursos de intolerancia o exclusión pueden erosionar los consensos democráticos. La feria propone así vincular el pasado dictatorial con las tensiones del presente, entendiendo que la memoria histórica también funciona como un instrumento para advertir los riesgos que enfrentan las sociedades democráticas.
Arte contemporáneo y lectura colectiva en diálogo con la memoria
En paralelo a las actividades editoriales, la galería El Gran Vidrio realizará una activación artística titulada “Una cuestión de historias o El océano que piensa”, vinculada a la colección Capellino Puccio. La propuesta acompaña la segunda edición de Feria Capital y se presenta como un espacio de reflexión sobre la relación entre arte, memoria y comunidad. La actividad comienza este viernes a las 12.
El eje de esta intervención es el rescate de la instalación “Ronda de lectura” del artista cordobés Lucas Di Pascuale, quien actualmente reside en París luego de haber obtenido el Premio Braque 2025. La obra fue presentada anteriormente en la propia galería cordobesa en 2021 y luego en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires en 2024.
La propuesta consiste en una lectura colectiva de textos seleccionados por el artista, interpretados por los propios integrantes de la colección y articulados a partir de la curaduría de Lucía del Milagro Arias. La idea es generar un espacio donde la reflexión intelectual se convierta en una experiencia compartida.
La colección Capellino Puccio se inscribe profundamente en el tejido cultural cordobés. Surgida en 2004 en un entorno cercano a la literatura y la filosofía, se consolidó como un proyecto que combina el coleccionismo con la construcción de una comunidad artística. La gestión de Catalina Urtubey en El Gran Vidrio fue clave para impulsar este proceso y transformar la colección en un espacio abierto de intercambio cultural.
La exposición toma como disparador conceptual la novela Solaris, del escritor polaco Stanisław Lem, donde un océano consciente interactúa con los recuerdos y obsesiones de una tripulación espacial. Esa metáfora funciona como una imagen potente para pensar la memoria: un territorio vivo que dialoga con quienes lo observan.
La Ronda de lectura reúne fragmentos de autores como Jean-Luc Nancy, Ana Longoni, Eugenia Almeida, Gabriela Milone y el músico Fito Páez, entre otros. Cada texto aporta una mirada distinta sobre la idea de “sentido”: el sentido del arte, de la historia, de la vida colectiva.
De este modo, el círculo de lectores se transforma en una metáfora del propio ejercicio de la memoria. Una práctica donde cada voz suma una perspectiva distinta y donde el pasado se reconstruye a partir del diálogo entre generaciones, disciplinas y experiencias.
En ese cruce entre libros, debates y arte contemporáneo, la ciudad vuelve a ensayar una pregunta fundamental: cómo narrar el pasado para comprender el presente y sostener el horizonte democrático.











