La cuenta regresiva llegó a cero entre gritos, destellos de luz y una gran expectativa. Con un traje negro impecable y los rizos que ya son su sello inconfundible, David Bisbal apareció sobre el escenario de Quality Arena para reencontrarse con el público cordobés. En su paso por la ciudad con el Tour Eternos 2026, el cantante celebró 25 años de trayectoria con una propuesta que fusiona la potencia de sus clásicos con una profunda devoción por la memoria musical en español.
Este reencuentro con la provincia tuvo un marco muy especial: coincidió con el lanzamiento de Eternos, un disco de diez clásicos reinterpretados desde un lugar profundamente personal. El álbum conecta con la propia historia del artista: desde Vivir así es morir de amor (canción de su histórico casting en Operación Triunfo) y Adoro (de Armando Manzanero), hasta el emotivo homenaje a su gran amigo Juan Gabriel con Abrázame muy fuerte.
Toda esa impronta conceptual se trasladó de inmediato al espectáculo. La velada abrió precisamente con Vivir así es morir de amor y Adoro, marcando desde el arranque que la noche sería tanto un tributo a los grandes compositores como una fiesta propia. “Qué placer estar aquí. Estoy muy feliz de aprender de los artistas más grandes. Lo vamos a pasar espectacular porque vamos a recordar canciones de siempre y las nuestras, las que hemos vivido juntos”, celebró el cantante.
De la emoción a la fiesta
Tras ese inicio dedicado a los maestros de la canción, el recorrido giró hacia su propio repertorio con la melancolía de No amanece, Quién me iba a decir, Esta ausencia y El ruido. Hits contemporáneos y colaboraciones como Si tú la quieres (junto a Aitana), Perdón (con Greeicy) y A partir de hoy (con Sebastián Yatra) devolvieron el baile y la aceleración al lugar.
“¡Ahora sí! ¿Cómo está mi gente?”, lanzó Bisbal, desatando una lluvia de respuestas en el público. Con sus característicos movimientos de cadera, giros enérgicos y tres cambios de vestuario —traje negro, saco blanco y camisa negra—, el artista sostuvo un ritmo arrollador durante dos horas de show, alternando momentos de pura potencia con pasajes íntimos como sus versiones de El amar y el querer (José José) y Frente a frente (Jeanette).
Argentina, las banderas y el recuerdo de las novelas
Uno de los picos emotivos de la velada ocurrió durante Lloraré las penas, cuando Bisbal recibió del público una bandera argentina que llevó colgada al cuello durante buena parte del recital, para luego sumarle la bandera española en un gesto de hermandad y gratitud.
Pero la conexión con el público local guardaba un capítulo aún más cercano: el recuerdo de las canciones que se convirtieron en cortinas musicales de emblemáticas telenovelas. Con complicidad, Bisbal evocó la costumbre argentina de las tardes de mate, manta y televisión, antes de dar paso a un enganchado muy coreado: Hasta el final (de Solamente vos), Herederos (de Herederos de una venganza) y Me enamoré de ti (de Los ricos no piden permiso). “Esto solamente puede pasar en Argentina”, afirmó el cantante.
Ver esta publicación en Instagram
Íntimo, acústico y un final a puro hit
El contrapunto más delicado de la noche llegó con Mi princesa. Acompañado únicamente por los acordes de la guitarra de Sergio Gallardo, Bisbal regaló una interpretación despojada y conmovedora donde la voz y la lírica se adueñaron por completo del espacio.
La recta final recuperó la energía festiva con Dígale, Quijote (de Julio Iglesias) y Te quiero, te quiero (de Nino Bravo). Tras un breve falso final, el español regresó al escenario junto a su banda para sellar la noche con un tridente imbatible: Esclavo de sus besos, Bulería y Ave María, desatando el baile colectivo de un Quality Arena de pie que lo despidió al grito unánime de “¡Olé, olé, olé, olé, David!”.
Ver esta publicación en Instagram
Con su Tour Eternos 2026, David Bisbal demostró que sus 25 años de carrera están más vivos que nunca. Una noche en Córdoba donde el baile, la nostalgia y el talento vocal se conjugaron para reconfirmar el lazo indestructible que el artista mantiene con el público argentino.









