El principal interés de Kleber Mendonça Filho no es obtener un premio, claro está. Su búsqueda se centra en retratar la historia de un país, de una región, en tiempos de turbulencia. No obstante, su último largometraje, “El Agente Secreto” (“O Agente Secreto”, 2025), competirá este domingo en los Premios Óscar en cuatro categorías: Mejor Película, Mejor Película Internacional, Mejor Actor (Wagner Moura) y Mejor Casting.
Esa cita, más vinculada al marketing glamouroso que al arte en sí, es la excusa ideal para hablar de la película estrenada el pasado 26 de febrero en cines argentinos. Conviene entonces repasar de qué trata la cinta laureada en el Festival de Cannes 2025 (Mejor Dirección y Mejor Actor) y que repitió los mismos hitos en los Globos de Oro.
La historia sigue a Marcelo (Wagner Moura), un ingeniero que escapa de São Paulo y de su pasado rumbo a Recife, donde espera reencontrarse con su hijo Fernando. Lo que no sabe es que dos sicarios siguen sus pasos para eliminarlo del mapa. La trama transcurre en 1977, en época de carnavales. El clima de Pernambuco, su ambiente festivo y el mar son pilares de la narrativa de este thriller político.
En ese aspecto, cobran un valor especial las primeras escenas del filme, que delimitan el tono narrativo. Al ritmo de la música carnavalesca, Marcelo llega a una estación de servicio a bordo de su Escarabajo amarillo y encuentra allí mismo a un hombre muerto, tapado con unos cartones. El empleado del lugar sale a su encuentro y minimiza la situación. Esta primera secuencia establece las reglas del juego: hay turbulencia y una suerte de anestesia social en la que el horror parece estar normalizado.
Luego de ser extorsionado por unos policías, Marcelo llega a Recife, la tierra donde la gente baila al ritmo del carnaval y al calor de la noche, mientras el terror natural de los tiburones en el mar y la represión clandestina tejen una nueva capa de profundidad en la historia. En esta ciudad lo espera doña Sebastiana, una entrañable anciana interpretada de forma maravillosa por Tânia María.
La narrativa compleja en clave de juego de espejos es todo un riesgo y a la vez una virtud del filme. Al principio, las extensas secuencias parecen un viaje inconexo y confuso. Con vital maestría, el director de Bacurau, quien también escribe el guion, ofrece detalles sobre el trasfondo de la historia. ¿Quién es Marcelo? ¿Ese es su verdadero nombre? ¿Por qué tuvo que exiliarse? ¿Y quiénes están detrás de la operación para terminar con su vida?
“El Agente Secreto” tiene una duración de 160 minutos y funciona perfectamente. Las dos horas cuarenta se pasan volando a un ritmo frenético. Esto se debe a un trabajo de escritura notable que le permite a la trama flotar sobre géneros con diferentes matices.
En ese sentido, la película se aleja del cine testimonial que abunda en nuestro país a la hora de abordar la dictadura. En cambio, se vale del Carnaval y la presunta alegría popular para mostrar a una sociedad anestesiada. Se detiene en la lucha de poder entre los débiles y poderosos, el accionar de fuerzas parapoliciales, realza la mitología local con elementos del terror y, por si fuera poco, es una obra con un enorme cariño por el cine.
El espionaje, la persecución y el drama transcurren con el cine São Luiz como pilar edilicio y narrativo. Las películas funcionan como eje de la trama, reforzando el contraste entre el ambiente distendido de la gente y el horror incipiente a raíz de los estrenos de “Tiburón” (1975) y “La profecía” (1976). Estas cintas dan pie al protagonismo de una maldición que acecha a Pernambuco: una pierna asesina que funciona como metáfora social y política del clima de esa época.
Una serie de flashbacks y flashforwards ayudan a comprender el rol de Marcelo en esta historia y el porqué un ingeniero y hombre de familia tiene sus enemigos. Los personajes secundarios, todos con luz propia, y la imponente puesta en escena, acompañada de una variada banda sonora con canciones de Lul Côrtes, Zé Ramalho y Mateus Alves, entre otros, realzan la calidad del filme. Puede que, con sus múltiples capas, “El agente secreto” se diluya un poco en ciertos tramos, pero no deja de ser una gran película.
Entonces, volviendo al interrogante que nos convoca: Brasil puede sumar una nueva estrella. Si bien el año pasado el país vecino triunfó con “Aún estoy aquí”, “El agente secreto” eleva la vara y se erige como una de las mejores películas de 2025. Un Wagner Moura ecléctico y apoteósico podría sorprender y arrebatarle la estatuilla a los favoritos Michael B. Jordan y Timothée Chalamet.
Ficha técnica de “El Agente Secreto”
“El Agente Secreto” (“O Agente Secreto”) (Brasil, Francia, Alemania, Países Bajos/2025). Guion y dirección: Kleber Mendonça Filho. Elenco: Wagner Moura, Maria Fernanda Candido, Gabriel Leone, Carlos Francisco, Alice Carvalho, Roberio Diogenes, Hermila Guedes, Igor De Araujo, Italo Martins, Laura Lufesi, Udo Kier, Roney Villela e Isabél Zuaa. Fotografía: Evgenia Alexandrova. Edición: Eduardo Serrano y Matheus Farias. Música: Tomaz Alves Souza y Mateus Alves. Duración: 158 minutos.









