El desafío de Enero seco —conocido internacionalmente como Dry January— nació en 2013 en el Reino Unido, impulsado por la organización Alcohol Change UK. La iniciativa propone atravesar todo el mes de enero sin consumir alcohol como una forma de tomar conciencia sobre los hábitos de consumo, darle un respiro al cuerpo después de las fiestas y empezar el año con decisiones más saludables. Con el tiempo, la propuesta se expandió a distintos países y hoy también encuentra eco en Argentina, donde cada vez más personas se suman a la experiencia.
En clave gastronómica, Enero seco no implica renunciar al placer del brindis ni a los encuentros sociales, sino repensarlos. En pleno verano, los tragos sin alcohol —o mocktails— se consolidan como una alternativa fresca, creativa y cada vez más valorada, tanto en bares como en reuniones caseras. Lejos de ser una opción secundaria, estas bebidas apuestan a sabores complejos, aromas intensos y combinaciones cuidadas.
Tragos sin alcohol para el verano
Propuestas como las que comparte Paulina Cocina muestran que no hace falta experiencia profesional ni ingredientes difíciles de conseguir para preparar bebidas atractivas en casa.
Mocktail con limón y arándanos, una de las recetas más simples y rendidoras:
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Jugo de limón
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Arándanos
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Miel
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Hojas de menta
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Soda o tónica bien fría
La preparación consiste en machacar suavemente los arándanos con la miel y la menta, sumar jugo de limón, hielo y completar con soda o tónica. El resultado es un mocktail fresco, equilibrado y aromático, ideal para acompañar comidas o para brindar en reuniones al aire libre.
Variantes y combinaciones posibles
La base de frutas, cítricos y burbujas permite múltiples adaptaciones:
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Cambiar los arándanos por frutillas, duraznos o sandía.
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Incorporar pepino, jengibre o hierbas frescas para sumar notas herbales.
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Usar infusiones frías de té negro, verde o chai en lugar de soda para lograr mayor profundidad de sabor.
Otra recomendación de «La Paulibarra»:
- 2 partes de té de cedrón
- 1 parte de jugo de jugo de naranja
- 1 parte de almíbar
- 1 rodaja de naranja
En sintonía con el espíritu de Enero seco, estas propuestas invitan a correrse del alcohol sin perder el ritual del encuentro. Brindar sin alcohol no es una renuncia, sino una oportunidad para descubrir nuevas formas de disfrutar, donde el sabor y la experiencia siguen estando en el centro.









