La Policía Ambiental de Córdoba se prepara para liberar en los próximos días a un cóndor andino juvenil que fue rescatado en mayo en la localidad de La Paz. El ejemplar había sido encontrado por vecinos a la vera de la Ruta Provincial 14, sin poder volar, y luego fue trasladado al centro de rehabilitación de fauna silvestre de la Reserva Tatú Carreta, en Casa Grande.
Tras completar su recuperación, el ave regresará a su ambiente natural con un rastreador satelital colocado en su espalda. El dispositivo permitirá seguir sus movimientos, conocer sus trayectorias y analizar cómo se adapta nuevamente a la vida silvestre.
Según explicó Adrián Rinaudo, secretario de Policía Ambiental, cuando el cóndor fue encontrado presentaba un peso muy bajo, aunque los estudios veterinarios descartaron contaminación con plomo. Esta condición facilitó su recuperación, ya que no fue necesario realizar un tratamiento de mayor complejidad.
El proceso incluyó una alimentación específica y el ingreso del animal a una jaula voladora de grandes dimensiones para recuperar fuerza y musculatura. Una vez que recibió el alta veterinaria y comportamental, se determinó que estaba en condiciones de volver a la naturaleza.
Será el sexto cóndor monitoreado por satélite
Con esta nueva liberación, ya serán seis los cóndores andinos que regresaron a la naturaleza en Córdoba con sistemas de rastreo satelital. Los cinco ejemplares anteriores fueron hembras y recibieron los nombres de Carlita, Pocha, Rosita, Pacha y Taba.
La información obtenida a través de los dispositivos forma parte de un proyecto científico destinado a conocer los patrones de comportamiento del cóndor andino en las Sierras Grandes. Participan la Universidad Nacional del Comahue, el equipo de investigación del CONICET en Bariloche, la Universidad de Konstanz de Alemania y el Parque Nacional Quebrada del Condorito.
El seguimiento permite conocer los lugares que frecuentan las aves, sus desplazamientos y la manera en que interactúan con otras poblaciones de cóndores de la región. Las experiencias anteriores demostraron, además, que cada ejemplar puede presentar recorridos y comportamientos diferentes.
“Nos llena de orgullo que vayan a ser seis los cóndores liberados con rastreador satelital porque significa que podemos estudiar su comportamiento y trabajar en más políticas públicas de conservación de la especie”, destacó María Belén Blanda, subsecretaria de Policía Ambiental.
El trabajo es articulado entre el Gobierno de Córdoba, la Reserva Tatú Carreta, el Parque Nacional Quebrada del Condorito, la Universidad Nacional del Comahue, el CONICET y la Universidad de Konstanz. En esta oportunidad también se incorporó Ecoparque, que aportó el nuevo dispositivo de seguimiento.
Un rastreador de fabricación nacional
Para este cóndor se utilizará un prototipo de rastreador fabricado en Argentina y donado por Ecoparque. El sistema tiene un costo menor al de los dispositivos importados y fue diseñado para desprenderse del animal después de cuatro o cinco años.
El transmisor cuenta con un panel solar para recargar su batería y se coloca mediante un arnés con una cinta de teflón hipoalergénica, diseñada para no interferir con los movimientos del ave.
Además del rastreador satelital, al ejemplar se le colocó un chip interno para facilitar su identificación y seguimiento. Javier Álvarez, responsable de la Reserva Tatú Carreta, explicó que uno de los principales objetivos de la rehabilitación fue recuperar su peso: el cóndor había llegado con unos 4,5 kilos y actualmente alcanza los 10 kilos.
La reserva cuenta con un espacio específico para la recuperación de grandes aves que no está abierto al público. Allí se busca reducir al mínimo el contacto con las personas y adaptar la alimentación a las condiciones que el animal encontrará una vez liberado.
Una especie clave para el ecosistema
El cóndor andino es una especie protegida por ley y fue declarado Monumento Natural Provincial en Córdoba. Su conservación es considerada prioritaria por su papel dentro de los ecosistemas, ya que se alimenta de carroña y contribuye a reducir la propagación de enfermedades y bacterias en ambientes naturales.
En el Parque Nacional Quebrada del Condorito existe una población estable que, de acuerdo con la Administración de Parques Nacionales, oscila entre 50 y 100 ejemplares durante todo el año.
El seguimiento satelital de los ejemplares liberados aporta información para comprender mejor los movimientos de esta población y su relación con otros grupos de cóndores que habitan la región andina.
El nombre elegido para el nuevo ejemplar
Como ocurrió con las últimas liberaciones, la comunidad también participó en la elección del nombre. En esta oportunidad, la comunidad educativa de la Escuela Ingeniero Arturo Pagliari propuso llamar Daniel al ejemplar macho.
La denominación fue elegida en homenaje a un exdirector de la institución, recientemente jubilado y recordado con especial afecto por los estudiantes.









