Todos recordamos el rol preponderante que tuvo el doctor Pizzi durante la pandemia. De consulta permanente, incluso más allá de la provincia de Córdoba, siempre estuvo para guiarnos en un terreno desconocido por todos nosotros. Por eso nos cuenta con enorme emoción que fue distinguido días atrás por la Academia Nacional de Medicina.
Hoy Día Córdoba: ¿Qué significa este nuevo reconocimiento para usted?
Hugo Pizzi: Realmente quiero que sepan que primero me embarga una gran alegría por Córdoba, por la universidad, por el Consejo de Médicos y, fundamentalmente, porque es la primera vez en el interior. Siempre estas distinciones eran para Capital Federal. Esto es una gran alegría, una gran satisfacción. Soy el primero y espero que no por mucho tiempo, el único del interior en recibirlo.
HDC: ¿Cómo fue la presentación en la Academia, por qué reconocieron su trayectoria?
HP: Me presentó el doctor Luis Sarotto, que es el jefe de cirugía de la UBA y profesor titular. Él conocía prácticamente todo el historial de mi vida y comenzó diciendo que soy «el médico más premiado de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires en todo el país». Yo ni lo tenía en cuenta porque fueron premios que me dieron entre los años 1978 y 1984, por unos trabajos que habíamos hecho en zoonosis.

HDC: ¿Por qué cree que históricamente no se premiaba a los profesionales del interior? ¿Falta de federalismo de la Academia o existe una diferencia en el nivel de la medicina?
HP: Yo no creo que haya diferencia en el nivel de la medicina. Creo que la cuestión presupuestaria es fundamental, pero también que el puerto, durante años, fluidificó mucho más las conexiones con el mundo. Nosotros hemos tenido gente maravillosa en Córdoba; maestros míos brillantes que han dictado normativas quirúrgicas que todavía hoy usa el mundo. Es llamativo porque provincias como Santa Fe —con la Universidad de Rosario y la del Litoral— o Corrientes, que tienen universidades antiquísimas, tampoco han tenido esta distinción.
HDC: Este premio llega en un contexto donde se sigue pidiendo por la universidad pública. ¿Qué relevancia toma en este escenario?
HP: Me dio mucha alegría porque la gente de la Universidad, amigos y familiares que asistieron quedaron comprometidos para hacer muchas cosas por Córdoba. Hay personas interesadas en trabajar técnicamente aquí, en proyectos de investigación muy importantes que se están llevando adelante en la UNC. De hecho, va a venir el presidente de la Academia para ver cómo enlazar mejor todas las cosas con Córdoba.
HDC: Durante el encuentro, ¿recordaron las autoridades de la Academia su rol de comunicación durante la pandemia?
HP: De los directivos que estaban presentes, me llamó mucho la atención que me dijeran: «Nos tranquilizaste mucho, Pizzi, en la pandemia, nos diste paz, nos aclaraste muchas cosas, nos diste esperanza». Es lo mismo que me dice la gente cuando me para por la calle o en un aeropuerto: “Fue muy importante que esa voz de tranquilidad viniera desde Córdoba”.

HDC: Pensaba en que el título de “Maestro” tiene una carga muy especial, diferente a los que se suelen entregar por trayectoria, como los doctorados. ¿Cómo lo valora?
HP: Absolutamente. Me han otorgado Doctorados Honoris Causa, pero estoy muy feliz con este título de «Maestro”, porque es como “Maestro de la medicina argentina». Ahí es donde entra el valor del interior. Es algo llamativo y creo que, con esto, a lo mejor se abre el juego para que el día de mañana nos llamen desde Córdoba, para participar como jurados en las próximas distinciones. Y que no sorprenda que empiece a haber más maestros del interior del país.









