El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) confirmó la identificación de Alejandro Ernesto Jerez Bodereau, secuestrado a los 22 años junto a su pareja embarazada. Con este hallazgo, ya son 30 las personas desaparecidas identificadas en los terrenos vinculados al excentro clandestino de detención La Perla.
Los restos óseos fueron recuperados en la fosa común localizada en la zona de Loma del Torito, dentro de la reserva natural militar La Calera, donde se desarrollan tareas de búsqueda e identificación de víctimas del terrorismo de Estado.
La identificación fue realizada en el Laboratorio de Genética Forense del EAAF a partir de la comparación de los restos encontrados con muestras de referencia de familiares y perfiles genéticos aportados por el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG). La familia de Jerez Bodereau ya fue notificada por el Juzgado Federal N° 3 de Córdoba, a cargo del juez Hugo Vaca Narvaja.
La historia de Alejandro
Alejandro Jerez Bodereau nació el 30 de julio de 1953 en Capital Federal. Al momento de su secuestro tenía 22 años, era padre de una hija, María Alejandra, trabajaba en la automotriz IKA-Renault y cursaba los primeros años de la carrera de Psicología en la Universidad Nacional de Córdoba.
El 5 de mayo de 1976 fue secuestrado junto a su pareja, Susana Noemí Huarte Martínez, de 21 años, en la pensión de barrio Alberdi donde ambos vivían. La pareja militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y Política Obrera.
Huarte Martínez, conocida como “La Pato”, estaba embarazada de aproximadamente dos meses y medio cuando fue secuestrada. Según las estimaciones, su hijo o hija habría nacido en cautiverio entre noviembre y diciembre de 1976. El niño o niña continúa siendo buscado por Abuelas de Plaza de Mayo. Susana permanece desaparecida.
Testimonios reunidos durante las investigaciones ubicaron a la pareja en La Perla, uno de los principales centros clandestinos de detención que funcionaron en Córdoba durante la última dictadura militar.
Una búsqueda que continúa
Las tareas de excavación e identificación en Loma del Torito forman parte de la causa judicial que lleva adelante el Juzgado Federal N° 3. Los trabajos permitieron localizar una fosa de grandes dimensiones en 2025 mediante nuevas tecnologías. Allí fueron recuperados pequeños restos óseos que ahora son analizados para establecer la identidad de las víctimas.
La investigación se suma a las tareas iniciadas en 2003, cuando el EAAF, por orden del entonces Juzgado Federal N° 3, comenzó la exhumación de restos enterrados clandestinamente en una fosa común del cementerio San Vicente.
Una de las hipótesis investigadas sostiene que en 1979, ante la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a la Argentina, la dictadura ordenó remover los restos de personas ejecutadas en La Perla para ocultar las evidencias.
Con la identificación de Jerez Bodereau, ya son 30 las personas desaparecidas halladas e identificadas por el EAAF en el marco de los trabajos realizados en los terrenos donde funcionó La Perla. Aún permanecen cinco personas desaparecidas cuyos restos fueron hallados en el lugar, pero que todavía no pudieron ser identificadas.
El operativo cuenta con la colaboración de los departamentos de Geología de las universidades nacionales de Río Cuarto y Córdoba y del Servicio de Antropología Forense del Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba. También participan organismos provinciales y la Municipalidad de Córdoba, que brindan recursos y apoyo logístico.
El EAAF recordó además que convoca a familiares de personas desaparecidas entre 1974 y 1983 a aportar muestras de sangre de manera confidencial, gratuita y voluntaria, con el objetivo de avanzar en futuras identificaciones.
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