Desde anoche y hasta el 21 de septiembre, tres edificios emblemáticos de la ciudad de Córdoba se iluminarán de blanco como homenaje a quienes todos los días enseñan, aprenden, acompañan y hacen de la educación una herramienta para transformar vidas y generar nuevas oportunidades.
El Centro Cívico del Bicentenario, la Legislatura de Córdoba y el Faro del Bicentenario lucen ese color en el marco de las celebraciones por el Día del Maestro, el Día del Profesor y el Día del Estudiante.
La iniciativa busca reconocer especialmente la tarea cotidiana de los docentes y, a través de ellos, poner en valor el compromiso de toda la comunidad educativa: estudiantes, directivos, supervisores, personal no docente y familias.
El blanco elegido para iluminar estos edificios representa el guardapolvo, uno de los símbolos más arraigados de la educación argentina, y busca reflejar el esfuerzo que se realiza cada día en las aulas de toda la provincia.
Ese compromiso colectivo también se expresa, según destacó el Gobierno de la Provincia de Córdoba, en los resultados alcanzados por Córdoba en las últimas evaluaciones nacionales e internacionales, que posicionan a la provincia entre las jurisdicciones con mejor desempeño educativo. «Cada luz blanca es, así, un reconocimiento a quienes hacen posible esos logros y, fundamentalmente, a quienes entienden a la educación como una herramienta esencial para construir una sociedad con más oportunidades», señalaron.











