En una jornada atravesada por la inestabilidad climática y el cuarto paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, la ciudad de Córdoba registró un marcado freno en su actividad habitual, con calles semivacías, servicios limitados y manifestaciones gremiales en distintos puntos del centro.
El escenario en la capital provincial estuvo signado por una virtual parálisis en la circulación, producto principalmente de la adhesión al paro de los choferes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la Asociación Obrera de la Industria del Transporte Automotor (AOITA), quienes interrumpieron sus servicios desde la medianoche.

El transporte
La suspensión del transporte urbano e interurbano, sumada a la cancelación de vuelos, redujo considerablemente el movimiento en las calles, donde predominó la circulación de vehículos particulares y una actividad mínima en el espacio público. La falta de colectivos se convirtió en el principal obstáculo para el normal funcionamiento de la ciudad.
Desde el sector comercial señalaron que el impacto del paro se sintió con fuerza. Fernando Faraco, vocero de la Cámara de Comercio de Córdoba, indicó que si bien la mayoría de los locales decidió abrir sus puertas, lo hizo con planteles reducidos debido a las dificultades de los trabajadores para trasladarse hasta sus puestos.
Manifestaciones sindicales


Aunque la conducción nacional de la CGT había planteado una huelga sin movilización masiva, en Córdoba sectores gremiales más combativos adoptaron una dinámica diferente y protagonizaron protestas callejeras.
Organizaciones como el Polo Obrero y WPC Capital encabezaron marchas en rechazo a la reforma laboral, que se debate en simultáneo en el Congreso Nacional.
A nivel país, este bloque sindical, considerado el sector “duro”, incluye a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), el gremio de Aceiteros, el sindicato de Pilotos y las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), que reforzaron la presión con movilizaciones hacia el Congreso, marcando diferencias con la estrategia de la dirigencia cegetista tradicional.
Clima de incertidumbre
El reclamo sindical se centra en el rechazo a lo que consideran una pérdida de derechos laborales contemplada en el proyecto oficial. Desde el sector gremial ya anticiparon que, en caso de aprobarse la iniciativa, avanzarán con la judicialización de los cambios en la legislación laboral.
Mientras tanto, Córdoba transita una jornada de actividad reducida, con fuerte impacto en los servicios públicos y un comercio que intenta sostener su funcionamiento.
Comenzó el paro general de la CGT contra la reforma laboral de Milei









