La Municipalidad de Villa Allende pondrá en marcha, desde febrero y durante parte de marzo, la instalación de 13 portones y dos rejas en distintos barrios de la ciudad, con el objetivo de reforzar la prevención del delito y reducir los accesos y vías de escape en zonas consideradas críticas. Esto se llevará a cabo a pesar de que el Tribunal Superior de Justicia aún no se pronunció ante el amparo que presentaron el grupo de Vecinos Autoconvocados, que esperan que se revoque el último fallo de la Cámara Contencioso Administrativa.
Según se informó oficialmente, el esquema comenzará a implementarse en los primeros sectores definidos por el municipio y funcionará durante el horario nocturno, con control de la Guardia Urbana. La iniciativa fue confirmada por el secretario de Gobierno, Felipe Crespo, en diálogo con Punto a Punto Radio (90.7), donde adelantó que en las próximas horas se conocerá qué empresa estará a cargo de la obra.
Cómo funcionará el sistema de portones
Crespo aclaró que la medida no implica el cierre total de los barrios, sino la restricción de circulación en calles secundarias que suelen ser utilizadas como corredores delictivos. “Los barrios quedan abiertos. Lo que se cierran son algunos corredores donde utiliza la delincuencia para entrar y salir a robar”, explicó.
De acuerdo con lo detallado, los portones tendrán un esquema fijo de funcionamiento: se cerrarán a las 22 y se abrirán a las 6 de la mañana. No se habilitarán de manera individual ante cada necesidad de circulación. “El vecino puede salir perfectamente por otra calle, que va a estar monitoreada con cámaras. La idea es proteger a la gente en el horario nocturno, que es cuando se produce la mayor cantidad de delitos”, sostuvo el funcionario.
En las zonas donde se instalen los portones habrá patrullaje permanente de la Guardia Urbana, que también será responsable de la apertura y el cierre. El programa se complementará con cámaras de seguridad, lectoras de patentes y monitoreo constante en los accesos habilitados.
Respaldo judicial
Consultado por la situación judicial de la medida, Crespo aseguró que el municipio decidió avanzar amparado en un fallo reciente. “La Cámara Contencioso Administrativa fue clara y contundente. Lo que no puede detenerse es la política contra la inseguridad. No podemos seguir viviendo así”, afirmó, al tiempo que indicó que se continuará con la implementación mientras se resuelven las instancias pendientes.
Entre las novedades, el secretario confirmó la incorporación de drones para patrullaje aéreo, que se sumarán al esquema de vigilancia. “Estamos capacitando a nuestros pilotos para hacer patrullaje aéreo y tener un mejor control de las situaciones de inseguridad en la ciudad”, indicó.
En cuanto a los criterios para definir las zonas alcanzadas, explicó que se utiliza información proveniente de distintas fuentes, entre ellas la aplicación IBIS SOS, mediante la cual los vecinos reportan situaciones de seguridad. “Eso genera un mapa de calor”, detalló.
El municipio prevé que el modelo comience a funcionar en marzo en los barrios Lomas Sud y Pan de Azúcar, ubicados en cercanías del shopping de la ciudad, y no descarta extender el esquema a otros sectores del Gran Córdoba.









