En el marco de la apelación presentada ante el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ), Vecinos Autoconvocados de Villa Allende realizarán este viernes 6 de marzo a las 19 una intervención teatral frente a Tribunales I, en el sector del Paseo Sobremonte, para mostrar explícitamente los riesgos que implicarían la colocación de portones que cerrarán calles durante la noche.
La actividad se desarrollará mientras el máximo tribunal provincial analiza el amparo presentado contra la medida impulsada por la Municipalidad de Villa Allende, que prevé instalar 13 portones y dos rejas en distintos barrios, con cierre entre las 22 y las 6, bajo control de la Guardia Urbana y con apoyo de cámaras, lectoras de patentes y drones.
Desde el colectivo vecinal señalaron que el objetivo es que los magistrados puedan observar de manera concreta las situaciones que describen en los escritos judiciales. “Más allá de las palabras en la apelación, queremos que vean representados los escenarios de riesgo que entendemos pueden generarse”, indicaron.
En diálogo con Hoy Día Córdoba, Javier Saad, integrante de Vecinos Autoconvocados, destacó el carácter simbólico de la iniciativa. “Que vecinos comunes hayan asumido la responsabilidad de llevar adelante una obra teatral para representar los riesgos que pueden acechar a una población es un hecho profundamente valioso”, expresó.
Y agregó: “Cuando la comunidad se organiza y utiliza el arte como herramienta de expresión, demuestra compromiso, conciencia y participación activa. No se trata solo de una puesta en escena, sino de una forma pacífica y creativa de visibilizar lo que muchos sienten frente a la intención del Intendente de cerrar calles públicas con portones”.
«El teatro, en este caso, se convierte en una voz colectiva: una manera de reflexionar sobre cómo ciertas decisiones pueden afectar la vida cotidiana, la circulación, el encuentro y las libertades de todos. Que sean los propios vecinos quienes impulsen esta iniciativa habla de una ciudadanía atenta, comprometida y dispuesta a defender los espacios públicos a través del diálogo y la expresión cultural», cerró el vecino.
Los cuestionamientos
Los vecinos vienen manifestando su rechazo desde hace más de un año. Entre los principales planteos, advierten que los portones podrían obstaculizar el acceso y la maniobra de ambulancias y bomberos en situaciones de emergencia, donde cada minuto es determinante. También sostienen que complicarían los recorridos de la Guardia Urbana y la Policía.
Otro de los ejes del reclamo es el impacto en la libre circulación, especialmente durante la noche. Señalan que obligar a rodeos para ingresar o salir de una cuadra podría exponer a vecinos, personas mayores y jóvenes a mayores riesgos. Asimismo, alertan sobre una eventual desvalorización de las propiedades ubicadas en las cuadras donde se instalen los portones y advierten que podrían convertirse en una “trampa” ante siniestros o eventos climáticos extremos, como la inundación del 15 de febrero de 2015.
En la apelación ante el TSJ, los autoconvocados también cuestionaron presuntas vulneraciones de derechos constitucionales y vicios de procedimiento. En ese sentido, reclaman que no se hayan considerado como prueba más de 3.000 firmas presentadas en oposición a la medida ante la Intendencia, las cuales, según afirman, no fueron debidamente ponderadas en la resolución de la Cámara Contencioso Administrativa cuya revisión solicitaron.
Mientras el municipio ratificó su decisión de avanzar con la instalación de los cerramientos pese a que la sentencia no está firme, el conflicto continúa abierto en el plano judicial y también en el espacio público, donde los vecinos buscarán este viernes que su reclamo sea visto de una manera diferente.









