Mientras Argentina palpita una nueva semifinal mundialista frente a Inglaterra, del otro lado del océano la expectativa también crece. Aunque el fútbol no ocupa el mismo lugar en la vida cotidiana que en territorio argentino, el avance de la selección inglesa despertó un entusiasmo que se multiplica a medida que se acerca el partido.
Así lo contó Dave, un joven inglés que vivió durante largas temporadas en Argentina y que, por su historia personal, llegará al encuentro con sentimientos encontrados: apoyará a Inglaterra, pero reconoce que el país sudamericano cambió para siempre su manera de vivir el fútbol.
«La previa de las semifinales ha sido muy emocionante. Yo no sigo el fútbol de clubes durante el año, mi interés aparece con estos torneos internacionales. Tengo un grupo de amigos que sí lo hace y gracias a ellos me pongo al día rápidamente con los jugadores y los equipos que llegan mejor», explicó.
Según relató, una de las características que más disfruta de estas competencias es cómo el Mundial logra involucrar incluso a quienes habitualmente no siguen el deporte.
«Es muy lindo ver cómo los aficionados ocasionales, como yo, se involucran cada vez más para apoyar a Inglaterra. A esta altura del torneo realmente se siente un clima de esperanza y de ilusión de que podamos llegar hasta el final y ganar el Mundial», aseguró.
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«En Argentina el fútbol forma parte de la vida diaria»
Después de convivir durante largos períodos con argentinos, sostiene que la principal diferencia entre ambos países está en la relación cotidiana con el deporte.
«Nunca viví un Mundial en Argentina, pero por el tiempo que pasé allí siento que el fútbol es una parte mucho más importante en la vida diaria de las personas», afirmó.
Como ejemplo, recordó que en Argentina casi todas las personas que conoció simpatizaban por algún club.
«Rara vez conocí a alguien que no fuera hincha de un equipo. En Inglaterra es bastante común que haya personas que no sigan a ningún club. También noté que en Argentina es mucho más habitual jugar al fútbol con amigos de manera informal.»
La influencia de su pareja argentina
Su vínculo con el país se fortaleció gracias a su pareja argentina, Sol, cuya familia terminó modificando incluso algunas costumbres familiares en Inglaterra.
«Tener una pareja argentina y haber sido recibido por su familia cambió mi relación con el fútbol. Para ellos es completamente normal que un domingo por la tarde haya un partido puesto en la televisión.»
Ese cambio también llegó a su propia casa.
«Hasta hace apenas dos semanas nunca había visto un partido de fútbol con mi mamá. Ahora ya vimos tres partidos del Mundial juntos. Incluso alentamos por Argentina cuando jugó contra Egipto. Nunca hubiera imaginado ir a la casa de mi mamá simplemente para ver un partido, y mucho menos uno en el que Inglaterra ni siquiera jugaba.»
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«Voy con Inglaterra, pero una parte de mí también se siente argentina»
El duelo entre ambas selecciones lo enfrentará a una situación inédita.
«Esta semifinal me genera una sensación muy extraña. Hasta ahora me emocioné viendo jugar tanto a Inglaterra como a Argentina. Por supuesto que voy a apoyar a mi país, pero también siento una conexión con la selección argentina y con sus hinchas.»
Y agregó una frase que resume ese sentimiento compartido.
«Después de haber vivido tanto tiempo allí, una parte de mí también se siente argentina.»
La mirada sobre Malvinas
Consultado sobre el contexto político que suele rodear cada enfrentamiento entre ambos países, aseguró que en Inglaterra el tema prácticamente no aparece en la conversación pública.
«Acá no escuché hablar sobre Malvinas. En mi experiencia, es un tema que solo aparece cuando estoy en Argentina.»
A su entender, la diferencia responde a cómo cada sociedad recuerda ese episodio histórico.
«En Inglaterra forma parte del pasado, de la historia del gobierno de Margaret Thatcher. En Argentina siento que sigue siendo parte del debate actual, y puedo entender por qué.»
También opinó sobre la prohibición de ingresar banderas vinculadas a las Islas Malvinas en los estadios del Mundial.
«Me enteré hoy mismo. Mi única reflexión es que quizás el Mundial no sea el lugar para impulsar ideas políticas. Ya existe mucha división entre los países dentro y fuera del torneo, y preferiría que el fútbol ayudara a acercar a las personas en lugar de alejarlas aún más.»
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