El presidente Javier Milei volvió a apuntar este lunes contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y profundizó el enfrentamiento político y diplomático entre ambos países al reiterar que el mandatario de Brasil fue condenado por corrupción y que recuperó la libertad por cuestiones procesales, no porque hubiera sido declarado inocente.
Durante una entrevista televisiva, Milei calificó nuevamente a Lula como «ladrón», «corrupto» y «presidiario», al sostener que las condenas en su contra fueron anuladas por una cuestión vinculada a la competencia del tribunal que lo juzgó y no por una absolución sobre el fondo de las acusaciones.
El jefe de Estado argentino afirmó que responde con «verdades» a los cuestionamientos recibidos desde distintos líderes de la región y defendió el tono de sus declaraciones al asegurar que actúa como un «cruzado de las ideas de la libertad». Además, cuestionó que se condenen sus expresiones mientras, según planteó, se relativizan los ataques que ha recibido por parte de dirigentes como Lula, Gustavo Petro, Evo Morales, Rafael Correa y Pedro Sánchez.
La referencia a la causa Lava Jato
Al mencionar una «falla en el procedimiento», Milei hizo referencia al proceso judicial derivado de la Operación Lava Jato, una de las investigaciones por corrupción más importantes de la historia de Brasil.
Lula fue condenado en dos causas por corrupción y lavado de dinero, por las que permaneció preso durante 580 días entre 2018 y 2019. Sin embargo, en 2021 la Corte Suprema brasileña anuló esas condenas al considerar que el tribunal federal de Curitiba no tenía competencia para intervenir en esos expedientes, ya que los hechos investigados debían tramitarse en Brasilia.
La decisión del máximo tribunal no se pronunció sobre la culpabilidad o inocencia del expresidente, sino que dejó sin efecto las sentencias por una cuestión de jurisdicción y ordenó reiniciar los procesos en otro juzgado. Posteriormente, la Corte también invalidó pruebas obtenidas durante la investigación de Lava Jato al considerar que habían sido incorporadas de manera irregular.
Una relación bilateral cada vez más tensa
Las nuevas declaraciones de Milei se producen días después de su participación en la Convención Nacional del Partido Liberal de Brasil, donde respaldó la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro y lanzó duras críticas contra Lula y el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.
Aquellas expresiones generaron una fuerte reacción del gobierno brasileño. La Cancillería convocó al embajador argentino en Brasilia para expresar su rechazo formal y calificó el episodio como un hecho sin precedentes en la relación entre ambos países. Incluso llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, una de las señales diplomáticas más severas adoptadas desde la asunción de Milei.
Aunque posteriormente Brasil autorizó el regreso de su representante diplomático a la Argentina, el clima entre ambos gobiernos continúa marcado por la tensión.
En las últimas horas, Lula también respondió al mandatario argentino durante un acto partidario en el estado de Ceará. Allí aseguró que la extrema derecha no volverá a gobernar Brasil y desafió a quienes respaldan a sus adversarios políticos, mencionando tanto al presidente estadounidense Donald Trump como a Javier Milei.
De esta manera, el intercambio de críticas entre ambos mandatarios mantiene en un momento de alta tensión la relación política y diplomática entre Argentina y Brasil, principales socios comerciales del Mercosur.
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