Acompañado de su abogado, Mauricio “Cheto” Gonzalez se entregó ayer a la Justicia, luego de estar prófugo durante dos semanas en el caso del tiroteo en galería Norte, donde murió Raúl “Otto” Cortéz. Juan Carlos Garzón, secretario del fiscal José Bringas, a cargo de la causa, indicó que el hombre de 23 años “se presentó de manera espontánea”. “Está imputado del delito de lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego”, explicó Garzón, quien señaló que González es asistido por José María Manrique. En tanto, los abogados Gastón Sironi y Lucas de Olmos pidieron la libración del Agustín Cortéz Heredia, hijo de Otto.
“Presentamos el pedido de recupero de libertad de Cortéz Heredia fundado en cuatro razones: se presentó ante el fiscal aún sabiendo que iba a ser detenido, que no quedan prófugos en la causa, que tiene domicilio fijo y que asistirá a la citaciones”, explicó De Olmos. De manea paralela, el fiscal Bringas aguarda para los próximos días los resultados d distintas pericias clave para la causa.
El viernes, Facundo Marquilla, quien había sido detenido por resistencia a la autoridad luego de presenciar el momento en el que Otto encuentra la muerte, recuperó la libertad, aunque quedó involucrado en la causa. En tanto, los resultados del ‘dermotest’ realizado al cadáver del comerciante revelaron que la víctima llegó a manipular un arma. Los estudios dieron cuenta que rastros de pólvora fueron detectados en la mano derecha y en la zona del tórax, donde recibió los disparos que lo hirieron de muerte. En principio, la novedad modificaría la situación procesal de los policías que participaron del episodio. En la actualidad, ambos están en libertad pero acusados de “homicidio agravado con uso de arma de fuego, en calidad de sospechoso leve”.
Desde un primer momento, la familia de Cortéz, que se constituyó en querellante, denunció que el comerciante de 46 años fue víctima de gatillo fácil y acusó a las fuerzas de seguridad de uso desmedido de la fuerza. Días después del hecho, el secretario de Seguridad de la Provincia, Alfonso Mosquera, salió a respaldar el accionar de los uniformados. El viernes 31 de mayo por la tarde, Cortéz Heredia y González comenzaron a discutir con Nicolás García en uno de los ingresos de la galería Norte. En determinado momento, Cortéz Heredia blandió un arma de fuego y disparó en una pierna y en una mano a García. Entonces, Otto y Marquilla huyeron hacia una playa de estacionamiento ubicada en calle Catamarca, donde fueron interceptados por dos policías, uno de los cuales hirió de muerte a Otto.









