Dos meses después del rotundo fracaso de su segundo encuentro con el presidente estadounidense, Donald Trump, el líder de Corea del Norte mantuvo un encuentro con Putin que buscó incorporar a Rusia al tablero mundial de negociación del desarme nuclear. El mandatario ruso de hecho le ofreció a Kim la ayuda de su país para “desbloquear” las conversaciones sobre su programa nuclear.
“Acabamos de tener un intercambio de opiniones muy sustancial”, se congratuló Kim al informar de su encuentro con Putin en una cumbre ampliada de las delegaciones de ambos países.
“Estoy seguro de que su visita hoy a Rusia nos ayudará a comprender mejor de qué manera podemos resolver la situación en la península coreana y lo que Rusia puede hacer para apoyar las tendencias positivas que tienen lugar actualmente”, declaró Putin al inicio del encuentro; donde le envió un guiño: “En el plano bilateral, tenemos mucho que hacer para desarrollar nuestras relaciones económicas”, agregó.
Kim señaló entonces que la reunión “será muy útil para desarrollar los vínculos históricos entre los dos países, que tienen una amistad de largo recorrido, y convertirlos en una relación más estable y más sólida”.
Si bien no se preveía que haya un comunicado ni se firmen acuerdos concretos en la cumbre, que continuará hoy con nuevas reuniones de ambas delegaciones, el encuentro sirvió para mostrar nuevos alineamientos a Estados Unidos. Vale recordar que la ex Unión Soviética fue quien colocó en el poder al fundador de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Il Sung, abuelo del actual mandatario.









