El bipartidismo histórico de España se disolvió y ahora se amplió la lucha por llegar al poder, aunque ninguno lograría la mayoría para poder gobernar. A los comicios le seguirán días de largas negociaciones para formar un gobierno de coalición, lo que contribuirá a la incertidumbre política que ya se vive en el país y en el resto de Europa.
En un país dividido, donde la contienda es tan disputada y hay un gran porcentaje de indecisos, nadie se anima a pronosticar un resultado. Ya no es más, como en el pasado, o el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) o el PP (Partido Popular). Ninguno estuvo suficientemente a la altura de las expectativas de los españoles y eso abrió lugar a que partidos como Ciudadanos, Podemos o VOX tomen protagonismo y no sean personajes secundarios sino actores principales de los comicios de hoy.
Luego de sobrellevar casi sin sobresaltos los dos debates televisivos en directo, Sánchez es el principal favorito a ganar los comicios de hoy. El actual jefe de Gobierno de España, que resurgió de las cenizas tras perder las elecciones de 2015 y 2016, realizó el viernes el acto más multitudinario de su campaña y reforzó la importancia de conseguir los votos necesarios para obtener la mayoría.
«Vivimos en una democracia parlamentaria, y ganar no significa gobernar. No vaya a ser que el lunes amanezcamos con un Gobierno de Casado, Rivera de vicepresidente y la ultraderecha a los mandos», dijo el presidente en el mitin realizado el viernes.
Necesitado de votos, Sánchez no dudó en plantear la posibilidad de gobernar con ministros de un partido situado a su izquierda como Podemos, aunque sabe que no le alcanzaría para conseguir la mayoría absoluta y tendrá que buscar apoyos externos, como los secesionistas catalanes y los nacionalistas vascos.









