La guerra entre Rusia y Ucrania registró este domingo una nueva escalada con ataques cruzados que dejaron al menos 16 muertos y decenas de heridos. La ofensiva rusa causó nueve víctimas fatales en Ucrania —seis en Kiev y tres en Járkov—, mientras que un ataque ucraniano con drones contra un centro logístico en la ciudad rusa de Kotovsk dejó otros siete fallecidos, además de daños en infraestructura estratégica en ambos países.
En Ucrania, la capital, Kiev, fue escenario de una de las ofensivas rusas más intensas de los últimos meses. Según las autoridades ucranianas, más de 40 misiles, incluidos al menos 25 balísticos, impactaron sobre distintos sectores de la ciudad, provocando la muerte de seis personas y dejando otras 16 heridas.
El presidente Volodímir Zelenski calificó la ofensiva como uno de los ataques balísticos «más importantes» contra la capital desde el inicio de la invasión rusa. Los bombardeos alcanzaron edificios residenciales, vehículos e infraestructura urbana, dejando importantes daños materiales.
«Los misiles seguían cayendo uno tras otro, las explosiones eran potentes, fue horrible«, relató Ganna Zagorodnia, una vecina de Kiev que sobrevivió al ataque.
Rusia sostuvo que los objetivos fueron instalaciones militares, centros logísticos e infraestructura portuaria en la ciudad de Odesa, utilizada —según Moscú— por las Fuerzas Armadas ucranianas.
La ofensiva rusa también alcanzó un suburbio de Járkov, donde un misil impactó contra una terminal postal y mató a tres hombres, mientras otras tres personas permanecen internadas en estado crítico, informó la Administración Militar Regional.
En paralelo, Ucrania lanzó una nueva oleada de drones sobre territorio ruso. El ataque más grave se produjo en la ciudad de Kotovsk, donde siete trabajadores de un turno nocturno murieron y otras 24 personas resultaron heridas tras el impacto contra un centro logístico.
El gobernador de la región, Evgueni Pervishov, aseguró que se trató de «un ataque terrorista planificado contra civiles» y confirmó que las víctimas se encontraban trabajando al momento de la ofensiva. Además, las autoridades reiteraron la prohibición de difundir imágenes de los ataques o del funcionamiento de los sistemas de defensa aérea.
Los drones también impactaron en Elektrostal, a unos 50 kilómetros de Moscú, donde un almacén de una reconocida empresa de comercio electrónico fue alcanzado y 24 personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad, según informó el gobernador Andrei Vorobyov.
En Noginsk, un incendio originado tras otro ataque obligó a evacuar una clínica de maternidad, mientras que dos civiles sufrieron heridas.
Por su parte, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó que las defensas antiaéreas rusas derribaron más de 370 drones durante la noche, incluidos 64 aparatos destruidos cuando se aproximaban a la capital.
La contraofensiva ucraniana también alcanzó la terminal del Caspian Pipeline Consortium, cerca del puerto ruso de Novorosiisk, una infraestructura clave para la exportación de petróleo. Como consecuencia del ataque, dos buques petroleros resultaron dañados y las operaciones de bombeo de crudo fueron suspendidas temporalmenteLos ataques cruzados alcanzaron zonas residenciales, centros logísticos e infraestructura energética en ambos países.









