Siete personas murieron y una resultó gravemente herida este lunes en un accidente aéreo en el estado de Maine, en el noreste de Estados Unidos, en medio de una histórica tormenta invernal que afecta a gran parte del país, según informaron autoridades federales.
La Administración Federal de Aviación (FAA) indicó que la aeronave, un Bombardier Challenger 600 con ocho personas a bordo, se estrelló durante el despegue alrededor de las 19.45 (hora local) en el Aeropuerto Internacional de Bangor, por causas que aún se investigan. Tras el impacto, el avión quedó invertido y se incendió.
El siniestro ocurrió bajo condiciones meteorológicas extremas, con temperaturas muy por debajo del punto de congelación, nevadas persistentes y visibilidad reducida. De acuerdo con el director del aeropuerto de Bangor, José Saavedra, si bien se registraban operaciones aéreas al momento del accidente, las condiciones climáticas eran adversas.
Según CNN, que tuvo acceso a audios de la aplicación LiveATC, en los minutos previos al accidente se escucha a controladores y pilotos dialogar sobre la baja visibilidad y tareas de deshielo. En una grabación posterior, un controlador afirma: “Avión boca abajo. Tenemos un avión de pasajeros boca abajo”, apenas 45 segundos después de que la aeronave recibiera autorización para despegar.
Hasta el momento no se han dado a conocer detalles adicionales sobre las causas del accidente. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) anunció el envío de investigadores a la zona. En tanto, el Aeropuerto Internacional de Bangor permanecerá cerrado al menos hasta el mediodía del miércoles.
El accidente se produjo en el contexto de una tormenta invernal de gran magnitud que ha provocado al menos 22 muertes en Estados Unidos, además de miles de cancelaciones de vuelos y cortes masivos de energía. Las víctimas se registraron en estados como Nueva York, Pensilvania, Tennessee, Texas, Luisiana y Mississippi, entre otros, según reportes de medios estadounidenses.
Más de 725.000 usuarios permanecían sin electricidad este lunes por la mañana, mientras el impacto del clima extremo continúa afectando el transporte aéreo, con 12.000 vuelos cancelados el domingo y casi 4.000 este lunes, de acuerdo con el portal FlightAware.
Aunque lo peor de la tormenta comienza a desplazarse mar adentro, más de 200 millones de personas siguen bajo alerta por frío extremo, especialmente en el noreste y la región de los Grandes Lagos, donde se esperan nuevas nevadas y condiciones de viaje peligrosas.









