En medio de la incertidumbre política y social que atraviesa Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, el gobierno chavista elevó el tono interno con anuncios de mayor control y nuevas advertencias a la población. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, difundió este martes un mensaje que anticipa un endurecimiento de los controles policiales y militares en Caracas, lo que profundiza la tensión entre el oficialismo y sectores opositores.
Durante la madrugada se hizo público un video grabado junto a efectivos militares venezolanos, en el que Cabello reafirmó la lealtad al chavismo y lanzó una advertencia directa: “Leales siempre, traidores nunca”, para luego agregar: “Dudar es traición”. El mensaje fue interpretado como una señal de mano dura frente a cualquier cuestionamiento interno en un contexto de alta conflictividad.
Minutos después, el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz informó que Cabello recorrió la parroquia Caricuao, en el oeste de Caracas, donde “reafirmó el compromiso del Gobierno Bolivariano con la defensa integral de la patria y la protección del pueblo frente a los ataques imperiales que buscan socavar la soberanía y la estabilidad de todos los venezolanos”. En ese marco, se confirmó la decisión de endurecer los controles policiales en las calles de la capital.
En declaraciones posteriores, Cabello acusó directamente a Estados Unidos de violar el derecho internacional tras el ataque militar del sábado y la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores. “El imperialismo está incumpliendo todas las leyes internacionales. Sabe que ha cometido un terrible crimen”, afirmó durante una marcha de mujeres organizada por el oficialismo en Caracas, según reportó CNN.
“Han asesinado a civiles que estaban durmiendo y no tenían nada que ver. Hoy el imperialismo tiene un prisionero de guerra en su territorio”, sostuvo.
La movilización, encabezada por organizaciones de mujeres afines al chavismo, se realizó bajo la consigna “Dudar es traición” y exigió la liberación inmediata de Maduro y Cilia Flores, capturados el pasado 3 de enero. La alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, afirmó que las protestas continuarán y aseguró que el mandatario derrocado “no está solo”.
“Tenemos que estar todos los días, ahora con más fuerza y energía en la lucha permanente”, expresó. En tanto, la diputada Nicia Maldonado señaló que “Cilia Flores se ha convertido en millones de mujeres” y aseguró que “Venezuela no se doblega”.
En paralelo, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, buscó enviar un mensaje de control institucional y negó cualquier tutela externa sobre el país.
“No hay agente externo que gobierne a Venezuela. Es Venezuela, es su gobierno constitucional, el poder popular consolidado”, afirmó en un mensaje televisado por la cadena estatal VTV.
Rodríguez calificó la incursión estadounidense como una “terrible agresión militar” y denunció que el operativo tuvo un desenlace “ilegal y violatorio de la legalidad internacional” con el “secuestro” de Maduro y Flores.
La dirigente chavista recordó que ambos se declararon inocentes en su primera comparecencia ante un tribunal de Nueva York y advirtió que su gobierno seguirá defendiendo la soberanía nacional.
Sus declaraciones se produjeron luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que Washington estaría dispuesto a trabajar con ella, aunque también la amenazara con que podría pagar “un precio muy alto” si no actúa conforme a los intereses de Estados Unidos.
Pese al tono crítico, Rodríguez reiteró su disposición al diálogo y llamó a reconstruir una relación bilateral basada en el respeto. “Invitamos al presidente de Estados Unidos a trabajar conjuntamente. Queremos paz y diálogo, no guerra”, concluyó.









