La guerra entre Estados Unidos e Irán alcanzó un nuevo nivel de tensión este lunes, con la novena noche consecutiva de bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní, en medio de una creciente escalada militar que ya se extiende al Golfo Pérsico, el Estrecho de Ormuz y el mar Rojo.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que la nueva ofensiva comenzó a las 23:00 GMT del domingo (19:00 ET) y tuvo como objetivo debilitar las capacidades militares iraníes utilizadas para amenazar el transporte marítimo internacional.
«Las operaciones comenzarán debilitando las capacidades militares iraníes utilizadas para atacar buques mercantes y marineros civiles que transitan por el Estrecho de Ormuz», señaló el comando a través de un comunicado.
Según Washington, hasta el domingo fueron desviados seis buques mercantes y otro quedó inhabilitado como parte de las operaciones destinadas a garantizar el cumplimiento del bloqueo naval impuesto sobre Irán.
Medios iraníes también reportaron ataques sobre Tabriz, Urmia, Bushehr y Darkhovin, algunas de ellas próximas a instalaciones nucleares, mientras las autoridades locales denunciaron impactos en zonas civiles, con al menos un muerto y varios heridos.
Irán: «Estamos en una guerra total»
En medio de la ofensiva, el presidente iraní Masoud Pezeshkian aseguró que el país atraviesa una «guerra total» con Estados Unidos.
«La actual guerra no es una guerra meramente de misiles. El enemigo ha llegado a la conclusión de que no puede forzar a la nación iraní a rendirse con ataques militares», afirmó durante una reunión del Alto Consejo del Poder Judicial en Teherán.
El mandatario sostuvo que Washington libra una «guerra híbrida» contra Irán y aseguró que la economía y las condiciones de vida de la población se convirtieron en el principal frente de batalla.
Además, defendió las negociaciones mantenidas con Estados Unidos y afirmó que su Gobierno «protegió completamente» los intereses nacionales durante las conversaciones bilaterales, incluido el memorando de entendimiento firmado el pasado 18 de junio, que ahora quedó prácticamente paralizado por la reanudación de las hostilidades.
Trump prometió represalias tras la muerte de soldados estadounidenses
La escalada también estuvo marcada por la respuesta del presidente Donald Trump, quien prometió una fuerte represalia contra Irán luego de la muerte de tres militares estadounidenses durante el fin de semana.
Dos de los soldados fallecieron en una base militar en Jordania y otro en el norte de Irak, según confirmó el Pentágono.
«Cada vez que Irán mate a un soldado estadounidense, pagará por ese asesinato con creces», escribió Trump en Truth Social, al asegurar que la orden ya fue transmitida al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y al Estado Mayor Conjunto.
Además, la Casa Blanca confirmó que el mandatario asistirá al funeral de los militares en la Base Aérea de Dover, donde se realizará el homenaje oficial.
El Estrecho de Ormuz, en el centro del conflicto
La situación también se agravó en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes del mundo, por donde circula aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo.
En las últimas horas se reportó un buque incendiado frente a la costa de Omán y dos petroleros griegos alcanzados por misiles mientras navegaban por la zona.
El cierre parcial del paso marítimo y el aumento del riesgo geopolítico comenzaron a impactar en los mercados internacionales, con una nueva suba del precio del petróleo Brent.
Los hutíes amplían el conflicto y bloquean el transporte saudí
En paralelo, los rebeldes hutíes de Yemen anunciaron este lunes un bloqueo al transporte marítimo de Arabia Saudita, en una medida que amplía aún más el escenario de confrontación regional.
El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, indicó que la decisión responde al «bloqueo de casi 12 años» impuesto por Riad sobre Yemen y a los recientes ataques contra el aeropuerto internacional de Saná.
El líder del movimiento, Abdulmalik al-Houthi, advirtió además que las instalaciones petroleras saudíes podrían convertirse en objetivos militares si Arabia Saudita incrementa su participación en el conflicto.
La decisión genera preocupación por la seguridad de la navegación en el mar Rojo, otro corredor estratégico para el comercio internacional que ya había sufrido múltiples ataques contra embarcaciones durante la guerra de Gaza.
Negociaciones en suspenso
La ofensiva militar dejó prácticamente congelado el proceso diplomático que Estados Unidos e Irán habían iniciado tras la firma del memorándum de entendimiento de junio, que contemplaba 60 días de negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo.
Pese al recrudecimiento de los combates, Teherán aseguró que mantiene abiertos canales de diálogo con Washington a través de Qatar, Omán y Pakistán, aunque las perspectivas de una desescalada aparecen cada vez más lejanas frente a la continuidad de los ataques y las amenazas cruzadas.










el estrecho de Ormuz siempre estuvo a abierto hasta que Trump con Israel decidieron que su gobierno debía cambiar y bombardearon Teheran matando a su líder religioso con su familia incluido nietos y ademá masacrar 180 niñas de. una escuela cercana. Hoy culpan al gobierno de Irán por todos los males en medio oriente.