Cole Tomas Allen, el sospechoso de intentar asesinar al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se declaró este lunes no culpable ante un tribunal federal en Washington, en el marco de una causa por el presunto ataque ocurrido en abril.
El acusado compareció ante la justicia vestido con un mameluco naranja y esposado, para responder por los hechos registrados durante una cena de gala en la capital estadounidense.
La Fiscalía del Distrito de Columbia lo imputó formalmente por cuatro cargos federales, entre ellos el intento de asesinato del presidente y la agresión a un agente federal con arma mortal.
Allen también enfrenta acusaciones por transporte de armas de fuego y municiones entre estados con intención de cometer un delito grave, cargos que podrían derivar en una condena de cadena perpetua en caso de ser hallado culpable.
Según la investigación, el hecho ocurrió el 25 de abril durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, cuando el sospechoso habría burlado un control de seguridad e intentado irrumpir armado en el salón donde se encontraba el mandatario. Los fiscales sostienen que portaba un arsenal compuesto por escopeta, pistola y cuchillos, y que llegó a disparar contra un agente antes de ser reducido por las fuerzas de seguridad.
El caso sigue en etapa de instrucción, mientras Allen permanece detenido a la espera de la próxima audiencia judicial, prevista para fines de junio.









