Andrés Mountbatten-Windsor, el ex príncipe y hermana del actual rey Carlos III, fue liberado de la comisaría de Aylesham, en Norfolk, Inglaterra, luego de haber sido arrestado bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, tras una avalancha de revelaciones relacionadas con su vínculo con el fallecido delincuente sexual estadounidense, Jeffrey Epstein.
El ex duque de York fue arrestado poco después de las 10, tras un registro policial iniciado a las 8 en su residencia de Wood Farm, ubicada en los terrenos del castillo de Sandringham, una finca de unas 7.000 hectáreas en Norfolk. La Policía del Valle del Támesis confirmó que los agentes disponían de 24 horas para retenerlo sin cargos desde su llegada a la comisaría.
Imágenes difundidas por la prensa lo muestran saliendo de la dependencia policial tras ser interrogado. Las autoridades informaron que el allanamiento en Wood Farm concluyó, aunque continuaba la presencia policial en Royal Lodge, su otra residencia, que cuenta con más de 30 habitaciones.
El tabloide The Sun aseguró que Andrés está siendo investigado por seis presuntos casos de tráfico sexual denunciados por el ex primer ministro laborista Gordon Brown. Según esa versión, se detectaron 90 vuelos vinculados a Epstein que aterrizaron en el aeropuerto británico de Stansted con jóvenes procedentes de Europa del Este, presuntamente en el marco de una red de explotación sexual. Esos trayectos eran conocidos como los vuelos del “Lolita Express”.
Según informó la BBC y confirmó la policía, la investigación se centra en la información que el entonces príncipe habría facilitado a Epstein en 2010, cuando se desempeñaba como enviado especial para el comercio del Gobierno británico.
Documentos del caso Epstein publicados por el Departamento de Justicia durante la administración de Donald Trump incluyen correos electrónicos en los que Mountbatten-Windsor habría remitido, a través de intermediarios, información considerada confidencial del Gobierno británico. Entre los datos mencionados figura un acuerdo entre el Royal Bank of Scotland y la automotriz Aston Martin, además de informes sobre Vietnam, Singapur y China que formaban parte de su actividad oficial.
El arresto coincidió con su 66.º cumpleaños y volvió a poner de relieve su distanciamiento de la familia real británica. El Palacio de Buckingham no emitió felicitación pública alguna, algo que no ocurre desde 2020, cuando Andrés anunció su retirada de las funciones oficiales tras el escándalo por su relación con Epstein.
Repercusiones
La familia de Virginia Giuffre, una de las víctimas más conocidas de Epstein, afirmó que el arresto demuestra que “nadie está por encima de la ley, ni siquiera la realeza”.
Giuffre había acusado al ex duque de York de haber abusado de ella cuando era menor de edad en el marco de la red de trata liderada por Epstein. Falleció en abril de 2025, a los 41 años.
En un comunicado reproducido por The Guardian, su familia expresó: “Por fin, hoy nuestros corazones rotos se han aliviado”, y agradeció a la Policía del Valle del Támesis por la investigación y el arresto.
Por su parte, el rey Carlos III manifestó su “más profunda preocupación” por la situación de su hermano menor y sostuvo que “la ley debe seguir su curso”.
En un comunicado oficial, el monarca afirmó que las investigaciones “cuentan con nuestro apoyo y cooperación incondicionales” y subrayó que no hará más comentarios mientras continúe el proceso judicial.
En ese contexto, y ante la presión de las víctimas y del Gobierno británico, el rey Carlos III aceptó retirarle todos los títulos oficiales a su hermano, incluido el de príncipe, y dispuso su traslado a una residencia más pequeña en Sandringham, en el este de Inglaterra.









