A cinco días de la inédita ola migratoria hacia la ciudad de Ceuta, España y Marruecos difundieron nuevos datos que reflejan la magnitud de la crisis. El Gobierno ceutí informó que la ciudad autónoma alberga al menos 862 menores migrantes bajo tutela, mientras que la cifra de fallecidos ascendió a 88 personas.
Sobre la situación actual en el enclave, el consejero de Presidencia y Gobernación de Ceuta, Alberto Gaitán, afirmó que la cantidad de menores alojados en los centros de acogida representa una «sobreocupación». En ese sentido, explicó que la capacidad ordinaria es de apenas 29 plazas.
«Estamos hablando de una sobreocupación de casi el 3.000% (2.872%)«, indicó. Asimismo, las autoridades estiman que la cifra podría acercarse al millar y admiten que todavía puede haber jóvenes sin contabilizar que permanecen en la calle.
La atención a los menores se convirtió en una de las principales prioridades del Gobierno ceutí, que cuenta con unos 250 trabajadores destinados a esta área. Además, la experiencia de la crisis migratoria de 2021 lleva a las autoridades a prever que el número final podría situarse entre 1.000 y 1.100 menores.
Aumentó a 88 la cifra de fallecidos
Por otro lado, el Gobierno de Ceuta elevó este lunes a 88 la cifra de migrantes fallecidos durante la irrupción de más de 50.000 personas en la ciudad el pasado jueves.
Paralelamente, las autoridades españolas contabilizaron más de 48.000 devoluciones de migrantes marroquíes. Según la estimación del presidente de Ceuta, Juan Vivas, permanecen unas 5.000 personas en el enclave.
En ese contexto, el operativo policial y militar se intensificó en las últimas horas con la instalación de una barrera marítima flotante de 500 metros frente a la playa de Tarajal para frenar los cruces irregulares desde Marruecos.
El balance de Marruecos y las causas de la crisis
Por su parte, Marruecos difundió su primer balance oficial tras la ola migratoria y aseguró que unas 40.000 personas cruzaron al enclave, de las cuales 11 murieron durante el intento. Además, responsabilizó a las mafias y las redes sociales por haber impulsado la crisis.
El Ministerio del Interior marroquí precisó que 10 personas murieron ahogadas y una falleció tras caer desde una zona rocosa entre Fnideq y Ceuta.
A su vez, el organismo informó que 1.135 personas intentaron ingresar de manera ilegal en Melilla, aunque fueron devueltas de inmediato a territorio marroquí.
El país atribuyó los hechos a una combinación de factores, entre ellos la «explotación sesgada del espacio digital», la «promoción de información engañosa», las bandas de trata de personas y las «interpretaciones erróneas de los datos legales y administrativos», que habrían generado la percepción de que era posible acceder al territorio europeo con facilidad y sin consecuencias.
En ese sentido, el Gobierno marroquí sostuvo que las recientes decisiones de la Justicia española sobre las devoluciones inmediatas, sumadas al resto de esos factores, hicieron creer a parte de la población que podría evitar la devolución inmediata.
En el comunicado, Marruecos remarcó que inició acciones legales para esclarecer lo ocurrido y determinar responsabilidades.
Además, el Ministerio del Interior aseguró que el país seguirá siendo un «socio confiable y responsable» en materia de cooperación internacional.
Von der Leyen pidió reforzar los controles fronterizos
En tanto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidió controles fronterizos más estrictos e instalar barreras físicas en los puntos críticos de las fronteras de la Unión Europea (UE) tras la crisis de Ceuta. Al mismo tiempo, elogió a España por la «rápida gestión» de las devoluciones de los migrantes que ingresaron desde Marruecos.
«Quiero elogiar la rápida gestión de las devoluciones de las personas que entraron ilegalmente en Ceuta desde Marruecos. Tanto las autoridades españolas como las marroquíes han gestionado esta situación de forma eficiente, logrando impedir con éxito el traslado ilegal hacia la España peninsular y Europa», expresó.
En la carta, Von der Leyen reiteró el apoyo de la UE a España para combatir la inmigración ilegal, aunque advirtió que aún queda mucho por hacer para reforzar las fronteras del bloque.
«En cooperación con España, especialmente en todo lo relacionado con Ceuta y Melilla, podríamos reforzar la gestión de las fronteras, los sistemas de alerta temprana y el apoyo técnico y financiero a Marruecos«, afirmó.









