El chavismo vuelve a movilizarse este martes 3 de febrero en Caracas, cuando se cumple un mes de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores tras los ataques militares ejecutados por Estados Unidos en territorio venezolano. La marcha fue convocada por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y busca exigir el retorno del exmandatario al país.
La convocatoria se produce en paralelo a los contactos diplomáticos entre Washington y Caracas. En ese marco, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, mantuvo una reunión con la representante de negocios de EE. UU., Laura Dogu, para abordar la hoja de ruta estadounidense, que contempla tres fases: estabilización, recuperación y transición democrática.
La movilización está prevista en el occidente de la capital venezolana, según informó Nahum Fernández, jefe de Gobierno del Distrito Capital y secretario de movilización del PSUV. A través de redes sociales, aseguró que el oficialismo protestará para reclamar la liberación de Maduro y Flores, detenidos y trasladados a Washington el 3 de enero.
De acuerdo con la información oficial, la captura se produjo durante operativos militares de Estados Unidos en varias ciudades de Venezuela, que incluyeron ataques contra presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico oriental. Esas acciones dejaron más de 100 personas muertas, según cifras reportadas por agencias internacionales.
Washington sostiene que las operaciones se vinculan a causas por narcotráfico contra el exmandatario venezolano, acusaciones que Maduro rechazó reiteradamente antes de su detención. Hasta el momento, la Administración estadounidense no ha presentado pruebas públicas que confirmen que las embarcaciones atacadas transportaban drogas.
Agenda de movilizaciones
El PSUV anunció que mantendrá actividades y protestas durante todo febrero en distintas regiones del país. Además, el partido convocó a otra marcha para el miércoles 4 de febrero, en conmemoración del 34° aniversario del intento de golpe de Estado de 1992 encabezado por Hugo Chávez.
Desde el oficialismo ratificaron su respaldo a Delcy Rodríguez, quien asumió el Ejecutivo el 5 de enero, y afirmaron que continuarán en las calles “en cualquier escenario” hasta reclamar la liberación de los detenidos.
En esa misma línea de apoyo institucional, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, destacó que “aun con las heridas abiertas, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) respalda las decisiones de Rodríguez de fortalecer el sistema democrático y procurar el retorno de Maduro y Flores”. Asimismo, aseguró que ninguna decisión se ha tomado en detrimento de la soberanía o la independencia nacional.
“Hace un mes Venezuela fue atacada por la mayor potencia nuclear del mundo, a través de una operación militar inédita y desproporcionada”, expresó el ministro. Además, resaltó el valor de los militares venezolanos, quienes respondieron con los medios disponibles, ofrendando sus vidas o preservándolas mientras caían las bombas.
Padrino López aseguró que la FANB mantiene intacta su fidelidad a la Constitución y a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Diplomacia estadounidense: un regreso histórico
Por su parte, la jefa de la misión diplomática estadounidense en Caracas, Laura Dogu, afirmó que su gobierno apuesta por una Venezuela democrática, un mes después de la operación que depuso a Maduro.
La embajadora llegó a la sede de la embajada estadounidense, cerrada desde 2019 por la ruptura de relaciones, y publicó un video en redes sociales con la leyenda: “El trabajo ya comenzó”, según informó DW.
Dogu arribó el sábado y el lunes sostuvo una reunión con Delcy Rodríguez. En el video, afirmó: “Es un momento histórico para ambos países. Queremos una Venezuela amigable, estable, próspera y democrática. Manos a la obra”.
Asimismo, reiteró las fases planteadas por el secretario Marco Rubio, que concluyen en una transición democrática, mientras que la oposición sigue insistiendo en un cambio de gobierno a través de elecciones. Venezuela anunció además que el ex canciller Félix Plasencia encabezará su representación en Washington.
La relación con Estados Unidos dio un vuelco tras la operación del 3 de enero, que culminó con la captura de Maduro y Cilia Flores y su traslado a Nueva York para enfrentar un juicio por narcotráfico.









