El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a escalar la tensión internacional con duras críticas hacia países europeos, a los que responsabilizó por no haber acompañado su estrategia militar en el conflicto con Irán.
A través de publicaciones en la red social Truth Social, el mandatario lanzó mensajes directos contra Reino Unido y Francia, cuestionando su falta de respaldo en la ofensiva impulsada junto a Israel. En ese marco, Trump ironizó sobre las dificultades energéticas que enfrentan algunos países europeos por las tensiones en el estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de petróleo.
“Aquellos que no pueden conseguir combustible deberían comprarle a Estados Unidos o ir y tomar el estrecho”, escribió el mandatario, en un tono desafiante que generó repercusiones en el escenario internacional.
Las críticas más fuertes estuvieron dirigidas a Francia. Trump acusó al país de haber sido “muy poco colaborador” y aseguró que impidió el sobrevuelo de aeronaves militares estadounidenses con suministros destinados a Israel, una decisión que, advirtió, “será recordada” por Washington.
Sin embargo, el gobierno francés salió rápidamente a desmentir esas afirmaciones y a fijar su posición. Desde el Palacio del Elíseo señalaron que Francia “no modificó su política” respecto al sobrevuelo de aeronaves estadounidenses y expresaron sorpresa por los dichos de Trump.
“Confirmamos esta decisión, que es coherente con la postura de Francia desde el inicio del conflicto”, indicaron fuentes oficiales, reafirmando que la política francesa se mantiene sin cambios desde el comienzo de la crisis.
En ese sentido, Francia aclaró que sí autorizó el uso de ciertas bases militares a aeronaves estadounidenses, siempre que no estuvieran involucradas en operaciones en Irán. No obstante, exige que esos vuelos se limiten estrictamente a tareas defensivas en apoyo a socios regionales.
Además, París dejó en claro su postura política: se opone a las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, al considerarlas “contrarias al derecho internacional” y, por lo tanto, no susceptibles de respaldo.
En paralelo, Trump también apuntó contra Reino Unido por negarse a involucrarse en operaciones directas contra Irán, lo que profundizó el malestar del mandatario con sus tradicionales aliados europeos.
Además, el presidente estadounidense lanzó una advertencia que podría impactar en el equilibrio geopolítico: aseguró que Estados Unidos dejará de asistir a los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) que no respaldaron su postura en el conflicto. “Tendrán que aprender a defenderse solos”, afirmó, marcando un posible cambio en la política de defensa y cooperación internacional.
Por último, Trump sostuvo que Irán ha sido “prácticamente diezmado” tras los ataques recientes, y consideró que la etapa más compleja del enfrentamiento ya quedó atrás. En ese contexto, instó a los países europeos a resolver por su cuenta sus necesidades energéticas.
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