El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el despliegue de una “armada masiva” hacia las costas de Irán, marcando una nueva escalada en el conflicto geopolítico con la república islámica. Según Trump, la flota está lista para actuar con rapidez y contundencia si Teherán no accede a negociar un nuevo acuerdo nuclear.
“Espero que lleguen a un acuerdo. Deberían haber llegado a un acuerdo la primera vez. Tendrían un país”, afirmó el mandatario durante un mitin en Iowa, Estados Unidos, según informó la agencia Xinhua. En su publicación en Truth Social, Trump precisó que el grupo de ataque está encabezado por el portaaviones USS Abraham Lincoln y posee una capacidad operativa superior a la flota enviada previamente a Venezuela.
Trump advirtió además: “El tiempo se acaba, es realmente esencial. ¡El próximo ataque será mucho peor! No permitan que eso vuelva a suceder”, recordando la denominada “Operación Martillo de Medianoche”, una ofensiva pasada que, según sus palabras, provocó “gran destrucción” en Irán cuando el régimen se negó a dialogar.
En este sentido, el eje de la política estadounidense sigue siendo la desnuclearización de Irán. “Esperemos que Irán se siente rápidamente a la mesa y negocie un acuerdo justo y equitativo: sin armas nucleares, uno que sea bueno para todas las partes”, señaló Trump.
Respuesta iraní: “Guerra más probable que negociación”
Desde Teherán, el viceministro de Exteriores para Asuntos Jurídicos, Kazem Gharibabadi, advirtió que Irán considera actualmente “más probable la guerra que la negociación” frente al aumento de la tensión militar. “Nos preparamos para el peor escenario. La prioridad es defender el país”, agregó, y aseguró que cualquier acción estadounidense recibirá una respuesta “adecuada y contundente”, incluso si se trata de un ataque limitado.
Gharibabadi precisó que cualquier punto desde donde se origine un ataque contra su territorio, incluyendo bases desde donde despeguen cazas estadounidenses, será considerado un blanco legítimo. “Nuestra respuesta no será proporcional al ataque, pero sí adecuada, tanto que ni siquiera pueden imaginarla”, enfatizó.
El funcionario iraní también aclaró que los canales de diálogo permanecen técnicamente abiertos, pero que no existen conversaciones en curso. “Irán solo aceptará sentarse a negociar con autoridad y una postura firme”, concluyó.
El envío del Grupo de Combate del Abraham Lincoln, confirmado por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), se produce en un contexto de alta inestabilidad interna en Irán, tras la represión de protestas antigubernamentales que, según organizaciones no gubernamentales como HRANA, causaron hasta 6.000 muertos, mientras que el gobierno reconoce oficialmente 3.117 fallecidos.
Irán ha acusado a Estados Unidos e Israel de fomentar los disturbios, calificando a los manifestantes de “terroristas”, y advirtió que todas las bases estadounidenses en la región serán objetivos militares en caso de intervención armada.
Con este intercambio de advertencias, la tensión entre ambos países alcanza niveles críticos, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de una confrontación militar directa en Medio Oriente.










