En medio del atardecer se hizo de noche. Un eclipse solar sumió este miércoles en la oscuridad desde los confines del Ártico ruso hasta las islas mediterráneas de España, en un inusual fenómeno astronómico seguido con entusiasmo por millones de europeos.
Poco antes de las 17:00 horas (GMT), la alineación perfecta entre la Luna y el Sol proyectó en el extremo norte de Rusia una enorme sombra que se desplazó sobre Groenlandia, Islandia y España, hasta desaparecer en el Mediterráneo una hora y media después.
El raro fenómeno astronómico atravesó España en diagonal, desde el noroeste atlántico hasta las Baleares, por donde desapareció alrededor de las 18:30 horas (GMT).
Aunque de forma parcial, el fenómeno también captó el interés de multitud de personas en el resto de España, gran parte de Europa occidental, Canadá, el noroeste de África y Estados Unidos.
El espectáculo fue fugaz. La fase de totalidad duró menos de dos minutos, como máximo, en las zonas más afortunadas. Pero el fenómeno en su conjunto, desde que la Luna empezó a tapar el Sol hasta que volvió a desaparecer, se extendió durante casi dos horas.
España volvió a contemplar un eclipse solar total después de más de un siglo
En España, miles de españoles disfrutaron de la observación del primer eclipse solar total en más de un siglo. La última vez que se había podido apreciar este fenómeno fue en 1905.
En este contexto, miles de personas abandonaron las ciudades en busca de lugares donde presenciar el eclipse, siempre con anteojos oscuros especiales.
En Andalucía, el ansia por llegar a tiempo para observar el fenómeno hizo que se resintiera el tráfico de vehículos en lugares como Jaén, Málaga y Sevilla. La A-35, en la zona de Canals, y la A-7, en Ollería hacia la capital del Turia, también presentaron complicaciones, reportó el diario El Mundo y supo la Agencia Noticias Argentinas.
Galicia fue el primer balcón desde el que comenzó a contemplarse el fenómeno astronómico, en torno a las 19:30, hora local. El Sol comenzó a recuperar su brillo al final del fenómeno, a las 21:21.
La misma sucesión se produjo con muy pocos minutos de diferencia, en un recorrido de oeste a este, con una amplia franja de totalidad sobre la que se encuentran numerosas capitales de provincia: La Coruña, Lugo, Oviedo, León, Santander, Burgos, Zamora, Palencia, Valladolid, Segovia, Soria, Guadalajara, Logroño, Vitoria, Bilbao, Zaragoza, Teruel, Cuenca, Tarragona, Lleida, Castellón, Valencia y Palma.
Antes de penetrar en la península, el eclipse se observó como parcial en gran parte de Norteamérica y de Europa, pero la franja de totalidad estuvo restringida al océano Ártico, el noroeste de Groenlandia y el extremo oeste de Islandia, antes de que España se convirtiera en el mejor escenario para contemplar un evento astronómico excepcional.
En Francia se observó un eclipse parcial
En Francia, el último eclipse solar total data del 11 de agosto de 1999, y habrá que esperar hasta 2081 para revivir la experiencia.
El fenómeno del eclipse parcial de este miércoles fue perceptible al final de la tarde, asemejándose a un crepúsculo temprano.
En Hendaya, la ciudad francesa mejor situada para observar el fenómeno, la ocultación alcanzó el 99,6%. Bayona, Tarbes y Pau también se encontraron entre las mejores opciones, con una ocultación prevista del 99,5%.
Desde París, era posible ver cómo la Luna cubría el 92,1% de la superficie del Sol. El eclipse comenzó a las 19:22, hora local, y tuvo una duración de 1 hora y 48 minutos.
El primer eclipse de una «trilogía ibérica»
Este acontecimiento es histórico para España, ya que marca el inicio de una serie de tres eclipses que cruzarán la península ibérica durante los próximos tres años. Dos tendrán lugar en verano y uno en invierno, según un informe de France 24.
Tras el eclipse solar total de este 12 de agosto de 2026, un nuevo eclipse solar, previsto para el 2 de agosto de 2027, se distinguirá por su duración.
Con una totalidad que podría superar los seis minutos en algunas zonas, será uno de los eclipses más largos del siglo XXI. Una vez más, España será el único país europeo afectado por la trayectoria de la totalidad, en el extremo sur de la península ibérica, ya que este eclipse estará centrado casi por completo en el estrecho de Gibraltar.
Finalmente, el 26 de enero de 2028, la Luna pasará frente al Sol sin cubrirlo por completo, creando así un delgado anillo de luz llamado «anillo de fuego».
Este eclipse anular comenzará en el Pacífico ecuatorial, cruzará Sudamérica a través del Amazonas, luego el océano Atlántico, Portugal y, nuevamente, el sur de España, antes de finalizar su recorrido en la costa mediterránea.
Según expertos de la NASA, se necesitan, en promedio, 375 años para observar otro eclipse solar total o anular desde la misma ubicación. Por lo tanto, la trilogía que España está a punto de presenciar es un fenómeno extraordinariamente peculiar.

Así reaccionaron los animales de Reikiavik a la oscuridad
En Islandia, el momento de oscuridad resultó confuso para los animales de la capital del país, Reikiavik, según declaró Helena Gylfadóttir, del Parque Familiar y Zoológico de Reikiavik.
«Se quedaron un poco callados durante los momentos más oscuros», dijo a CNN. «Vimos cómo los pájaros se posaban en los árboles detrás de nosotros, palomas y otras aves más pequeñas, así que probablemente pensaban que era de noche y solo querían irse a dormir».
Ahora que empieza a amanecer, los animales quieren volver al interior porque creen que es de noche, dijo Gylfadóttir, jefa del departamento de animales del parque.
«Es absolutamente asombroso», dijo. «Aunque estaba completamente nublado y no podíamos ver nada excepto que se oscurecía y luego volvía a iluminarse, es simplemente… es una experiencia completamente nueva«, expresó.
El recuerdo del último eclipse solar total en Argentina
Argentina también tiene un recuerdo reciente de un fenómeno de estas características. El 14 de diciembre de 2020, un eclipse solar total atravesó la Patagonia argentina, especialmente las provincias de Neuquén y Río Negro, donde miles de personas se reunieron para observar cómo la Luna cubría por completo al Sol durante poco más de dos minutos.
La oscuridad en pleno día permitió contemplar la corona solar y convirtió a distintas localidades en escenarios privilegiados para uno de los fenómenos astronómicos más impactantes. Fue el último eclipse solar total visible desde territorio argentino.
Desde Córdoba, la Luna llegó a cubrir una parte del disco solar, en un espectáculo que también pudo seguirse desde distintos puntos del centro del país.








