El gobierno de Uruguay descartó este lunes cualquier tipo de mediación en la crisis diplomática reabierta entre Argentina y Brasil, luego de que el presidente Javier Milei volviera a lanzar duras críticas contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, lo que volvió a tensar el vínculo entre ambos países.
“Este es el momento de pensar más en construir que en confrontar o generar choques internos”, afirmó el canciller uruguayo, Mario Lubetkin, tras participar de un debate con candidatos a la Secretaría General de las Naciones Unidas.
El funcionario aseguró que el gobierno de Yamandú Orsi sigue la situación «muy de cerca», pero descartó una intervención directa al considerar que se trata de «un diálogo entre brasileros y argentinos».
Uruguay advierte por el impacto en el Mercosur
Lubetkin sostuvo que la escalada verbal entre los dos principales socios del bloque perjudica el funcionamiento del Mercosur. “Cualquier elemento de tensionamiento del Mercosur no ayuda para nada (…) tensiona y no facilita”, advirtió.
Además, instó a los gobiernos de la región a «bajar estas tensiones» y actuar con una «lógica de Estado y de Presidencia», al remarcar que el Mercosur atraviesa «un momento extraordinario» por las negociaciones con la Unión Europea (UE), la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y distintos mercados asiáticos.
Desde la perspectiva de Montevideo, el bloque debe priorizar la integración regional y los acuerdos comerciales, evitando que las diferencias políticas afecten las negociaciones internacionales.
La crisis volvió a escalar tras nuevas declaraciones de Milei
La tensión diplomática se reavivó luego de que Milei calificara nuevamente a Lula de «ladrón» y «corrupto» durante una entrevista televisiva, una semana después de que declaraciones similares provocaran una fuerte reacción del gobierno brasileño.
La crisis comenzó hace 10 días, cuando el mandatario argentino participó en San Pablo del lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y cuestionó públicamente al presidente brasileño.
Como respuesta, Brasil llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y convocó al embajador argentino en Brasilia para manifestar su «repulsa» y exigir explicaciones por las declaraciones de Milei. Bitelli aún no regresó a la Argentina.
Aunque la semana pasada el secretario de Relaciones Exteriores argentino, Pablo Quirno, aseguró que no existe posibilidad de romper relaciones con Brasil, el principal socio comercial de la Argentina, los nuevos dichos del Presidente volvieron a profundizar el conflicto.
Las recientes declaraciones de Milei se produjeron pocos después de que Lula oficializara su candidatura para buscar un cuarto mandato presidencial en las elecciones previstas para el 4 de octubre.









