El ex presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011) volvió a defender su inocencia tras declarar este miércoles ante la Audiencia Nacional en el marco de la investigación por presuntas irregularidades vinculadas al rescate de la aerolínea Plus Ultra y por la posesión de joyas cuyo origen aún no habría sido justificado.
Tras escuchar al exmandatario, el juez José Luis Calama consideró que persisten «indicios racionales de criminalidad» que sustentan su condición de investigado. Sin embargo, decidió no imponer medidas cautelares, al estimar que no existe riesgo de fuga debido a su arraigo y condición de figura pública.
La causa busca determinar si los 53 millones de euros concedidos por el Estado español a Plus Ultra en 2021, para atenuar el impacto de la pandemia, fueron utilizados para el lavado de dinero o el pago de comisiones ilegales.
En ese contexto, los investigadores analizan el papel que pudo haber desempeñado Zapatero, quien durante años desarrolló una intensa actividad de mediación en Venezuela, uno de los principales destinos de la compañía aérea. Según las sospechas del magistrado, esa influencia pudo haber contribuido a que la empresa accediera a la ayuda pública.
Durante su declaración, Zapatero negó haber intervenido en la concesión del rescate o haber realizado gestiones ante autoridades para favorecer a Plus Ultra. También rechazó haber mantenido contactos directos con la aerolínea y aseguró que su única relación fue como consultor de la empresa Análisis Relevante, propiedad de su amigo Julio Martínez Martínez, para la que afirmó haber trabajado mediante un acuerdo verbal. Según explicó, percibió 490.780 euros por esas tareas de asesoría, una cifra que figura en la investigación.
«Se me acusa de muy graves delitos que no he cometido«, afirmó el ex jefe del Ejecutivo en un comunicado difundido tras su comparecencia. «Siempre me conduje con decencia y con honradez, y ahora tengo por delante la tarea de demostrarlo. Lo haré con absoluta transparencia y con plena confianza».
La comparecencia constituye la primera vez en democracia que un ex presidente del Gobierno de España declara como investigado ante la Audiencia Nacional. La investigación principal apunta a posibles delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales, falsedad documental y organización criminal relacionados con el rescate de Plus Ultra.
En paralelo, el juez abrió una segunda línea de investigación por presuntos delitos fiscales y de contrabando vinculados a las joyas halladas durante un registro realizado el 19 de mayo en el despacho del ex mandatario, en Madrid. Los agentes localizaron 16 piezas entre collares, pulseras, pendientes y relojes, tasadas preliminarmente en más de 1,3 millones de euros, cuyo origen y declaración fiscal son objeto de análisis judicial.









