La ilusión radical que se hizo añicos

El 24 de octubre de 1999, Fernando De la Rúa se imponía frente a Eduardo Duhalde en los comicios presidenciales y era elegido el sucesor de Carlos Saúl Menem. Con un discurso montado más sobre razones de orden moral, el triunfo y la caída del cordobés marcaron el fin de una era.