La apabullante victoria del gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) celebradas el domingo pasado, generó reacciones adversas en Cambiemos. Con un vasto armado electoral, del que también formó parte Unidad Ciudadana, el mandatario nacional se impuso con más del 57% de los votos y dejó muy lejos al postulante de Cambiemos, Atilio Benedetti, quien obtuvo un 35%.
Al admitir su derrota, el diputado nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) confesó que esperaba mejores números y que “el contexto económico nacional” influyó en la decisión de los entrerrianos. Además, dijo que revisará su estrategia y que hará un esfuerzo para separar los temas nacionales “de lo que tiene que ver con nuestra provincia” de cara a las elecciones en las que efectivamente se renovarán las autoridades del Poder Ejecutivo de Entre Ríos. Los comicios se realizarán el próximo 9 de junio pero la posibilidad de que el escenario se revierta es escasa. No sólo por la distancia entre ambos candidatos sino también por el envión que suele otorgar una victoria en las primarias.
No es la primera reacción de este tipo en el marco de un proceso electoral. En una misma línea se manifestaron los candidatos de Cambiemos Horacio “Pechi” Quiroga y Carlos Mac Allister, antes de la elecciones que se realizaron en Neuquén y de las primarias concretadas en La Pampa.
“Nos estamos empezando a recuperar de una crisis importante y todavía no se ve reflejado en el bolsillo de la gente, entonces los que estamos más cerca del Presidente podemos tener una situación un poquito más complicada”, sentenció en su momento el macrista Mac Allister en febrero, antes de caer con dureza en la interna pampeana de Cambiemos ante el radical Daniel Kroneberger. “No es el mejor momento para enfrentar estas elecciones” y “a mí no me parió Cambiemos”, aseguró por su parte el neuquino Quiroga a principios de marzo. Sus declaraciones antecedieron a la elección a gobernador que lo dejó tercero, detrás del reelecto Omar Gutiérrez (Movimiento Popular Neuquino) y del kirchnerista, Ramón Rioseco.
Todos pusieron de manifiesto las perjudiciales consecuencias de la crisis económica en las urnas. Sin embargo, Benedetti no “nacionalizó” la campaña electoral. Es decir, no se encolumnó detrás de Cambiemos ni del presidente de la Nación, Mauricio Macri. Sí la utilizó, por ejemplo, el candidato de la Casa Rosada en San Juan, Marcelo Orrego, quien perdió el 31 de marzo en las primarias frente al actual gobernador, Sergio Uñac.
La siguiente posta electoral es Santa Fe. Está previsto que a fin de mes se realicen las primarias. La contienda será otra fotografía camino a comicios generales de octubre próximo. En rigor, sólo habrá una pelea por la candidatura a la gobernación. El peronismo, representado en Encuentro por Santa Fe, lleva dos candidatos a las primarias: María Eugenia Bielsa y Omar Perotti. El resto de las fuerzas políticas lleva un solo candidato.









