Con un final previsible, la Unión Cívica Radical (UCR) reunió ayer a sus dirigentes y referentes para redefinir su vínculo con Cambiemos. Pese a las críticas contra el gobierno nacional que se escucharon desde el escenario, el radicalismo ratificó su pertenencia a la alianza oficialista. No obstante, pidió ampliar sus bases e incorporar a otros actores de cara a las elecciones generales de octubre próximo.
El cónclave de Parque Norte inició una hora después de lo previsto y en medio de una fuerte tensión por las posturas con las que arribaron los diferentes sectores del histórico partido. El sector más crítico de la UCR, liderado por el cordobés Jorge Sappia (titular de la Convención), Ricardo Alfonsín y Federico Storani, impulsaba la ruptura de Cambiemos para formar un nuevo frente encabezado por el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna.
Un segundo grupo, comandado por el gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, reclamaba la ampliación del oficialismo mediante la incorporación de actores provenientes de sectores como Alternativa Federal y la postulación a presidente de la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal. Finalmente, asistió el grupo que respaldaba sin miramientos al presidente Mauricio Macri y a su pretensión de ser reelegido.
De las tres posturas, prevaleció la segunda. La puso de manifiesto Cornejo, titular de la UCR, en su discurso de cierre. En este contexto, cuestionó al gobierno nacional e hizo un llamado “a crear una nueva coalición” que garantice el triunfo electoral y la resolución de los “objetivos no cumplidos”. Para el mandatario mendocino, la alianza no logró bajar la pobreza, aumentó la deuda y no obtuvo “el resultado económico que necesita el pueblo”.
Además, Cornejo le exigió al Gobierno una real coparticipación del poder y cuestionó a Macri por privilegiar al PRO en la toma de decisiones políticas claves. En concreto, el titular de la UCR pidió que el radicalismo pueda ser partícipe en la discusión profunda de la agenda institucional de la Casa Rosada. En este sentido, rescató el funcionamiento de las coaliciones que gobernaron en Uruguay y Chile, y propuso que Cambiemos se parezca a estos dispositivos políticos.
Con todas esas consideraciones, la UCR sometió a votación la necesidad de reformular, ampliar, fortalecer, mejorar e institucionalizar la alianza oficialista. De esta manera, y tras seis horas de debate, el documento de una página se aprobó. También se dio luz verde a la creación de una “Comisión de Acción Política” con el objetivo de cerrar acuerdos políticos nacionales y distritales y “potenciar la competitividad electoral” de la UCR en todas las categorías de cargos y jurisdicciones.
De esta manera, la UCR intentó cerrar un capítulo que amenazaba la constitución interna de Cambiemos. De hecho, antes de que comenzara el encuentro, militantes del radicalismo irrumpieron en Parque Norte con críticas y cánticos al gobierno de Macri.









