El alza de precios se atenuaría en la segunda mitad del corriente año y el poder adquisitivo de los trabajadores formales se podría recuperar levemente en la previa electoral, según un informe de la consultora Ecolatina que pronostica un “veranito pre-electoral”.
La posibilidad de vender Reservas dentro de la anteriormente llamada “zona de no intervención cambiaria” determinó que “uno de los principales motores inflacionarios se apagó”, informó la consultora.
Si a esto se le suma la concentración de los incrementos tarifarios a principio de año, para lo que resta de 2019 la inflación se atenuaría. Con respecto a los salarios, “dado que las paritarias se firmaron proyectando un escenario de aceleración inflacionaria, el poder adquisitivo de los trabajadores formales” se recuperaría levemente “en los meses pre-electorales”.
Sin embargo, la consultora advierte que “para que este escenario optimista se concrete es necesario que la calma cambiaria de las últimas semanas se profundice”, ya que “la fuga de capitales del sector privado alcanzará su pico” cuando se acerque la fecha de las elecciones y las reservas netas del Tesoro son limitadas (US$20.000 millones) y estarán destinadas a pagar la deuda externa.
Por ello, Ecolatina concluye que la “calma cambiaria” tiene un límite: “será válida hasta que terminen las elecciones o hasta agotar el stock de Reservas”.









