El debate sobre la eficiencia y el costo del Estado municipal volvió al centro de la escena política en Córdoba tras la presentación de una propuesta del dirigente y precandidato radical Dante Rossi, que plantea una drástica reducción del 72,6 % en la planta de funcionarios de la capital provincial.
La iniciativa parte de un minucioso diagnóstico histórico que expone cómo la estructura jerárquica de la Municipalidad experimentó un crecimiento casi ininterrumpido desde el retorno de la democracia hasta alcanzar los niveles récord de la actualidad.
Según el informe elaborado sobre la evolución de la estructura municipal entre 1983 y el presente, la administración que encabeza Daniel Passerini ostenta hoy un total de 438 cargos políticos. Esta cifra incluye 415 puestos en la estructura centralizada y 23 directivos en entes descentralizados, distribuidos entre 12 secretarías, 47 subsecretarías, 20 direcciones generales, 227 direcciones centrales y 92 subdirecciones, entre otros escalafones.
Al repasar el recorrido histórico, el estudio muestra un quiebre significativo con el paso de los años. Durante la intendencia de Ramón B. Mestre (1983-1991), el municipio funcionaba con apenas 65 funcionarios y sin entes descentralizados. Con Rubén Américo Martí (1991-1999) el número se elevó a 110 —impulsado por la descentralización operativa y los primeros CPC—, mientras que la gestión de Germán Kammerath (1999-2003) cerró con 126 cargos, sumando puestos en empresas públicas como TAMSE. Sin embargo, el salto más marcado comenzó a partir de 2003: la gestión de Luis Juez casi triplicó la estructura al llevarla a 315 cargos políticos, cifra que Daniel Giacomino elevó a 329, Ramón Javier Mestre a 340, Martín Llaryora a 350 y Daniel Passerini al récord actual de 438 puestos de conducción.
La propuesta de Rossi
En diálogo con Hoy Día Córdoba, Dante Rossi defendió su proyecto para reducir la estructura política a solo 120 funcionarios. Consultado sobre los objetivos de esta iniciativa, Rossi señaló que la meta central es reorganizar la estructura política municipal para reducir niveles jerárquicos, eliminar superposiciones y concentrar funciones afines, buscando sostener la capacidad operativa y la prestación de los servicios esenciales con una organización más simple y eficiente.
Al detallar los criterios y principios rectores en los que se apoya la reforma, el dirigente explicó que se busca la integración de áreas con competencias relacionadas, la eliminación de estructuras duplicadas y una clara definición de dependencias y responsabilidades, manteniendo al mismo tiempo los entes descentralizados.
En ese sentido, el actual legislador provincial explicó: «La ciudad puede gobernarse con un intendente, seis Secretarías, 12 Subsecretarías, dos Direcciones Generales, 73 Direcciones, 21 Subdirecciones -designados entre los empleados de planta permanente-, una asesoría letrada, un Administrador General de la Justicia de Faltas y solo tres organismos descentralizados».
Según enfatizó Rossi, la propuesta se rige por principios de austeridad, responsabilidad fiscal, eficiencia administrativa, coordinación entre áreas y cercanía con la ciudadanía mediante la transformación digital. Ante la pregunta sobre si el recorte afectaría la calidad de las prestaciones municipales, aseguró que la prioridad del plan es garantizar la continuidad y la calidad de los servicios esenciales para los vecinos.









