Los sindicatos estatales nucleados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) resolvieron convocar a un paro general para el próximo 11 de febrero, fecha en la que el Senado debatirá la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. La decisión fue adoptada durante un encuentro del Frente de Sindicatos Estatales y Gremios de Empresas Públicas, que además analiza anticipar medidas de fuerza y movilizaciones en distintas provincias para presionar a los gobernadores que respalden el proyecto.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, sostuvo: “Ir al paro, a una huelga general el día que se trate la reforma laboral es absolutamente necesario y obligatorio para el movimiento obrero, pero no puede ser una medida aislada”. En esa línea, llamó a “pensar en un plan de lucha que comience con anterioridad” y remarcó la necesidad de manifestarse antes de que el proyecto llegue al recinto.
Aguiar apuntó especialmente contra los mandatarios provinciales y las gestiones del ministro del Interior, Diego Santilli, en busca de apoyos. “Las recorridas de Santilli muestran que sin los gobernadores, el Gobierno no puede. Por lo tanto tenemos que colocar a los mandatarios provinciales dentro de los principales responsables de avalar una legislación que nos retrotrae más de 100 años en materia de derechos”, afirmó.
Desde ATE advirtieron que la reforma “sí afecta al sector público”, ya que numerosos organismos estatales se rigen total o parcialmente por la Ley de Contrato de Trabajo que se busca modificar. También denunciaron que los cambios vinculados al monotributo apuntan a “perpetuar el fraude” laboral en el Estado y cuestionaron el traslado de los conflictos laborales al fuero Contencioso Administrativo.
“Pretenden quitarle protección y debilitar al extremo a todos los trabajadores. Paralelamente, multiplicar el poder que tienen los patrones. Esto no puede terminar en nada bueno”, concluyó Aguiar.
Milei calificó como “Don Chatarrín” a Paolo Rocca, dueño de Techint









