La interna en el Gobierno nacional alcanzó este domingo un punto crítico luego de que el presidente Javier Milei acusara públicamente a la vicepresidenta Victoria Villarruel de intentar desestabilizar su gestión y actuar en su contra desde hace años.
Las declaraciones se conocieron a partir de una entrevista concedida al medio español El Debate, en el marco de su participación en el Madrid Economic Forum. Allí, el mandatario sostuvo que su compañera de fórmula habría impulsado acciones para impedir su presencia en eventos internacionales clave y aseguró que estas maniobras responden a una estrategia previa a su llegada al poder.
“A la luz de su comportamiento, no me sorprende que haya intentado que me cancelaran”, afirmó Milei, quien además sugirió que este tipo de actitudes ya se gestaban desde su etapa como legisladores, antes de asumir el Ejecutivo.
El jefe de Estado vinculó el deterioro del vínculo con episodios concretos, entre ellos el distanciamiento evidenciado durante el denominado Pacto de Mayo. En esa oportunidad, Villarruel no participó del acto alegando problemas de salud, aunque Milei cuestionó esa explicación al señalar que al día siguiente se mostró en buen estado en una actividad oficial.
Según el Presidente, ese episodio marcó un punto de inflexión. Desde entonces, sostuvo, la vicepresidenta habría profundizado su autonomía política y tejido vínculos con sectores que el oficialismo considera adversos. En ese marco, cuestionó su acercamiento a figuras del pasado político argentino, en particular su reunión con María Estela Martínez de Perón y el homenaje impulsado en su honor en el Senado.
Milei interpretó estos gestos como una provocación directa hacia la línea ideológica del Gobierno y denunció además que el entorno cercano de Villarruel emite críticas constantes hacia la administración libertaria, lo que alimenta un clima de creciente desconfianza dentro de la Casa Rosada.
En el tramo final del reportaje, el mandatario se mostró sorprendido por lo que considera una estrategia sostenida de desgaste político en su contra, al tiempo que deslizó que existirían contactos entre el entorno de la vicepresidenta y sectores disidentes vinculados al partido español Vox.
Con estas declaraciones, el Presidente dejó expuesta una ruptura que parece difícil de recomponer. La relación institucional entre ambos, clave para el funcionamiento del Ejecutivo, atraviesa así uno de sus momentos más delicados desde el inicio de la gestión, con un escenario marcado por la desconfianza y la confrontación abierta.
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