El presidente Javier Milei manifestó su respaldo al primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, durante su discurso en un foro de ultraderecha en ese país, donde aseguró que “cuenta con nuestro respeto y admiración”. En la misma intervención, volvió a lanzar críticas contra su par español, Pedro Sánchez, a quien calificó como “pichón de tirano”.
En el inicio de su exposición, el mandatario argentino se refirió a la situación de Cuba, al sostener que, tras “casi 70 años de una supuesta revolución”, el país atraviesa una crisis profunda y debió anunciar cambios en su modelo económico. “Están teniendo su propia perestroika”, afirmó. Además, vaticinó que, gracias al liderazgo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la isla podría alcanzar la libertad “probablemente a mitad de año”.
Luego, Milei apuntó contra Sánchez sin mencionarlo directamente, retomando una referencia del líder de Vox, Santiago Abascal. “Cuando el poder se separa de la responsabilidad de la representación se puede convertir en tiranía muy rápidamente”, advirtió, al tiempo que cuestionó el rumbo político en España.
En materia económica, el Presidente sostuvo que Argentina está en condiciones de garantizar la seguridad energética para Europa, y criticó al continente por su enfoque sobre la economía. “Creen que es como una torta y discuten cómo repartirla, en lugar de hacerla crecer”, señaló, al atribuir a esa lógica el estancamiento que, según dijo, atraviesa la región.
Asimismo, advirtió que Europa “está en peligro” y “se está suicidando”, al cuestionar las políticas de inmigración. “La inmigración masiva sin control es un acto de irresponsabilidad”, afirmó. También criticó a la dirigencia política europea por el endeudamiento y sostuvo que “detrás de cada causa noble hay una ecuación política muy concreta: crear dependientes es crear votantes”.
Al cierre de su discurso, Milei reiteró su apoyo a Orbán con un mensaje directo: “Querido, contás con nuestro respeto y admiración”.
En el marco de su visita oficial a Budapest, el mandatario argentino —acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno— fue recibido por el presidente húngaro, Tamás Sulyok, en el Palacio Sándor.
Posteriormente, mantuvo una reunión con Orbán en el Monasterio Carmelita de Buda, sede del gobierno húngaro. La agenda continuó con la entrega del título honorífico “Civis Universitatis Honoris Causa” por parte de la Universidad Ludovika.
Tras completar sus actividades en Hungría, Milei emprendió el regreso a la Argentina, con llegada prevista a Buenos Aires el domingo 22 de marzo, en el cierre de una nueva gira internacional centrada en el fortalecimiento de vínculos políticos e ideológicos.









