El Senado debatirá este viernes 27 de febrero el proyecto de reforma laboral y el Régimen Penal Juvenil. El oficialismo buscará obtener la última victoria legislativa del período de sesiones extraordinarias, en la antesala del discurso del domingo del presidente Javier Milei ante la Asamblea Legislativa.
La iniciativa, impulsada por el Poder Ejecutivo, tendrá un fuerte impacto en las relaciones del trabajo porque contempla profundas reformas en el sistema de despidos, vacaciones, negociaciones colectivas y derecho de huelga en servicios esenciales.
El Senado convocó la sesión para aprobar el único cambio introducido por la Cámara de Diputados, donde se eliminó el polémico artículo 44 que rebajaba los salarios para las licencias por enfermedades o accidentes fuera del ámbito laboral.
El oficialismo debió realizar un trámite exprés entre la sanción en Diputados y la emisión del dictamen del Senado, lo que provocó airadas quejas opositoras. Como sucedió el 11 de febrero, el Gobierno ya tiene garantizado el respaldo de los gobernadores aliados de Chubut, Mendoza, Corrientes, San Juan, Neuquén, Misiones, y de los peronistas de Tucumán y Salta.
Pero la sanción de la ley no fue sencilla y requirió que la Mesa Política del Gobierno, encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, encarara negociaciones con bloques dialoguistas a lo largo de casi dos meses.
En simultáneo, el debate sobre la baja de la edad de imputabilidad marcará la agenda de seguridad. El proyecto propone un esquema de responsabilidad penal para menores que combina un endurecimiento de las penas con programas de reinserción. Mientras el Gobierno lo presenta como una solución directa al avance del delito, organismos de derechos humanos cuestionan el enfoque punitivo y advierten sobre el incumplimiento de estándares internacionales de protección a la niñez.









