Endometriosis: cuando el dolor menstrual es algo más que eso

La falta de atención que le dispensan los médicos a esta enfermedad vuelva más difícil su diagnóstico, lo que afecta seriamente la calidad de vida de las mujeres que la padecen

Según estimaciones de la Sociedad Argentina de Endometriosis (Sae), alrededor del 10% de las mujeres argentinas en edad fértil, es decir cerca de 1 millón, sufre de endometriosis y no lo sabe. Además, la endometriosis es la mayor causa de infertilidad ya que entre el 60 y 70% de quienes la padecen presentan problemas de este tipo. Otro dato relevante es que el 47% de las adolescentes que consultan por dolores pelvianos pre y/o intramenstrual padece de endometriosis.

Por todo esto, cada vez son más las campañas de concientización que buscan difundir este problema en la sociedad. Que cada vez más personas sepan de qué se trata es muy importante ya que la mayoría de las mujeres que lo padecen no lo sabe. Este desconocimiento trae graves consecuencias, principalmente en sus ámbitos laborales, ya que la endometriosis genera que la calidad de vida se ve seriamente afectada por continuos e intensos dolores menstruales y/o pélvicos, e incluso algunas sufren dolores durante las relaciones sexuales.

¿De qué se trata?

Durante el ciclo menstrual ocurren diversos cambios que preparan el cuerpo de la mujer para un posible embarazo. Uno de estos cambios es el crecimiento del endometrio, que es la capa de tejido que recubre el interior del útero y que, en caso de embarazo, acogerá y alimentará al embrión. Si el óvulo no se fecunda, lo normal es que el endometrio se desprenda: la eliminación de este tejido es lo que se conoce como menstruación o regla.

La endometriosis es una enfermedad que se caracteriza por la existencia de tejido del endometrio fuera del útero, generalmente en ovarios, trompas de Falopio, vejiga urinaria o intestinos. Si la mujer no queda embarazada, una parte de este tejido endometrial se desprende y sangra durante la menstruación, pero al tener un endometrio "anormal" la menstruación resulta mucho más dolorosa y llega a ser incapacitante porque el endometrio, que ha crecido indebidamente, se inflama y causa alteraciones en otros tejidos y órganos.

Los síntomas son variados, pero la mayoría de las mujeres que lo padecen sienten cólicos menstruales muy dolorosos e incluso incapacitantes; dolor durante o después del sexo; dolor en el intestino o parte baja del abdomen que puede empeorar al defecar o incluso al orinar; menstruaciones muy abundantes; pequeñas pérdidas de sangre entre períodos; fatiga y falta de energía.

¿Cómo se diagnostica? 

"El problema es que muchos médicos creen que los dolores menstruales discapacitantes son normales y entonces demoran o no llegan nunca al diagnóstico de la endometriosis" explica el doctor Luis María Auge, presidente del Comité Científico de la Sae. Además, comenta que "una encuesta reciente reveló que sólo el 10% de los médicos consultados por pacientes con fuertes dolores menstruales considera la posibilidad de endometriosis mientras que el 65% de los profesionales cree que esta dolencia es completamente normal". 

Esta actuación médica produce que, en la gran mayoría de los casos, el diagnóstico demora entre 5 a 7 años. Y aquí el problema reside en la alta tasa de recurrencia (repetición) de la enfermedad; en efecto el 53 % de las pacientes repite el cuadro a los 5 años. "Por ello es fundamental realizar el tratamiento médico a largo plazo posterior al tratamiento quirúrgico como el mejor camino para prevenir la progresión de la enfermedad", explica el Dr. Edgardo Rolla, director de Publicaciones de la SAE. 

Su correcto tratamiento, generalmente con hormonas, es muy importante para garantizarle a la mujer afectada una calidad de vida digna, permitiéndole así disminuir los dolores muchas veces paralizantes. Por esto, si no estás satisfecha con un diagnóstico, no dudes en recurrir a otro profesional de la salud que pueda ayudarte.

 
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