A través de un comunicado, los fabricantes alegaron encontrarse “presos de esta situación, con una alta disminución en la rentabilidad y rentabilidad negativa en algunos de nuestros productos, disminución del mercado, desinversión y riesgo de tener que reducir la planta de personal”.
Entre otros datos, señalaron que en los últimos seis meses el precio de la harina 0000 aumentó un 90%, los conservantes 70% y la margarina un 50%.
«Las características de nuestro sector nos colocan presos de decisiones empresariales y/o políticas que no podemos manejar, ya que no somos formadores de precios», aclara la nota. En ese sentido, agrega que «si bien desde esta institución se han buscado alternativas para poder hacer frente al ahogo financiero que nos provocan los grandes oligopolios (formadores de precios) en un extremo y en el otro las medidas tomadas (por parte de un gobierno nacional) que busca frenar esta situación aumentando una tasa de interés garantizando, tal vez, la rentabilidad de las grandes empresas que se vinculan con la actividad financiera; colocándonos a los fabricantes de nuestro sector en un perverso cuello de botella».
En relación a la suba de hasta un 20% en el precio de las pastas frescas, la entidad explicó que dependerá «de la estructura de cada empresa».









