Ivana Saltanovich (de nuestra Redacción)
@IvaSaltanovich
A pesar de que la vacuna contra el meningococo está incorporada al Calendario Nacional de Vacunación de forma gratuita y obligatoria para menores de dos años, su disponibilidad en los vacunatorios provinciales y municipales escasea a punto tal que son miles los niños que no han podido vacunarse o completar su aplicación. El retraso lleva 18 meses. En el caso de Córdoba, por año unos 55.000 niños (menores de dos años) deben recibir la vacuna de Menveo, pero en 2018 de las 170.000 dosis que el extinto Ministerio de Salud de la Nación debía enviar a la cartera provincial solo cumplió con unas 85.000, es decir, solo giró el 50%. Y una cifra similar podría repetirse este año, si la provisión continúa con el mismo ritmo.
Según datos del Ministerio de Salud de la Provincia, en lo que va de 2019 las vacunas para la meningitis recibidas cubren el 14% del total necesario. Los datos fueron confirmados por Sandra Belfiore, responsable de Inmunizaciones de la cartera sanitaria local, quien aseguró a HOY DÍA CÓRDOBA que el último envío ocurrió a comienzos de abril. “Las dosis faltan desde el año pasado -por lo tanto- no alcanzamos a cubrir a todos los niños que necesitan la vacuna. Es una situación preocupante, no nos había pasado nunca un atraso de este tipo con una vacuna obligatoria”, señaló.
La vacuna protege contra cuatro de las cinco variedades de la bacteria que provoca enfermedades graves como la meningitis e infecciones generalizadas. Se incorporó en el calendario de vacunación en octubre de 2017. Por lo tanto, los niños nacidos a partir de esa fecha se aplicaron la primera dosis en enero de 2018, luego debían recibir una segunda dosis a los cinco meses, y la última a los 15 meses. También desde esa fecha debe aplicarse una única dosis de refuerzo a los adolescentes de 11 años, la cual está paralizada porque ante la escasez, las autoridades decidieron priorizar a los más pequeños, “para quienes tampoco tenemos el stock suficiente”, subrayó Belfiore.
Los datos de la Provincia coinciden con las cifras que aportan desde la Secretaría de Salud municipal, en cuyos dispensarios también se aplica la vacuna. Según estiman desde el área que dirige Gabriel Acevedo, de una necesidad anual de 33.000 dosis, en los primeros cinco meses recibieron unas 5.000.
Los motivos del recorte podrían estar ligados a los costos que implica su completa cobertura ya que se trata de una vacuna importada y su aplicación entró en vigencia en plena etapa de achique del gobierno nacional (Salud quedó reducido a Secretaría), aunque desde la cartera sanitaria nacional aducen el faltante a demoras administrativas o complicaciones en la Aduana.
Como dato, cabe recordar que en agosto pasado se resolvió suspender la vacunación a chicos de 11 años, una decisión que fue cuestionada por la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología. En ese sentido, Belfiore aclaró que para incorporar una vacuna al calendario obligatorio previamente se analizan varios aspectos, como qué impacto tiene la carga de la enfermedad en la comunidad, las edades en riesgo, y los medios más eficaces que existen de prevención. “Esta vacuna atravesó todos esos análisis, por eso nos preocupa su faltante. Fue consensuada con las sociedades científicas del país, como la Sociedad de Pediatría, la Sociedad de Infectología, e incluso con la Organización Panamericana de la Salud”, concluyó la profesional.









