Un grupo de 20 trabajadores que fueron despedidos tras la prolongada huelga que afectó al servicio de transporte urbano de pasajeros durante diez días a mediados de 2017 ocupa la sede de la Unión de Trabajadores del Automotor (UTA), delegación Córdoba, para reclamar por “la reincorporación” todos los cesanteados.
En tal sentido, cargaron contra la conducción que encabeza Carla Esteban, a la que acusaron de ser un camuflaje para que la intervención nacional continúe manejando el gremio. Además, señalaron que desde hace unos meses se vienen dando “despidos hormiga” que llegaron a 100.
“UTA nacional se unió junto a (Ramón) Mestre para voltear delegados y extorsionar compañeras. Nos vamos a quedar hasta que se cumpla el acta firmada del 9 de junio de 2017 que especificaba las reincoporaciones”, indicaron los trabajadores, entre los que se encuentran varias conductoras de trolebuses que sostuvieron la Carpa de la dignidad frente a la Municipalidad.
Por otro lado, remarcaron el reclamo por el reintegro de los embargos de sueldo por siniestros en ocasión de la prestación laboral ya que “el recibo de sueldo de los trabajadores no deben ser garantías de las franquicias que no se hacen cargo las empresas”.









