Como cada 3 de junio desde hace cuatro años, miles de mujeres colmaron las principales arterias céntricas de nuestra ciudad al grito colectivo de “Ni una menos”, como una manera de visibilizar y poner en la agenda pública la problemática de la violencia de género en la Argentina. La marcha tuvo su epicentro en Capital Federal pero se multiplicó en las principales ciudades del país.
“Vivas, libres y desendeudadas nos queremos” fue la consigna de la convocatoria de este año, a la que se le sumaron las críticas contra el ajuste económico que atraviesa el país, y el pedido por la ley de interrupción voluntaria del embarazo.
Con cánticos, carteles, bombos y pañuelos participaron de la movilización agrupaciones estudiantiles, sociales, feministas, sindicales y políticas, al igual que ciudadanos autoconvocados.
“¡Basta de femicidios, transfemicidios y travesticidios! ¡Basta de violencia machista! ¡No soportamos más la violencia patriarcal! Los feminismos atravesamos contextos de ajuste a nivel nacional, provincial y municipal, y sabemos que las mujeres, lesbianas, travestis y trans somos las primeras en la línea de fuego de la crisis económica. Le decimos basta a este ajuste que recae con más fuerza sobre nuestros cuerpos”, señaló Ni Una Menos Córdoba entre sus fundamentos a la convocatoria.
Entre los principales reclamos expresados en el documento que elaboró el colectivo estuvo el pedido al gobierno nacional para que releve los femicidios que ocurren cada año en el país, ya que “si bien contamos con el Registro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, esos datos aún no nos permiten dimensionar la magnitud de la problemática”, sostuvieron sus integrantes.
En el orden provincial, se recordó que en 2019 ya se registraron 10 víctimas de femicidios. “Solo tres ocurrieron en la Capital, mientras que el resto sucedieron en otras localidades. Nuestro principal reclamo ahora está enfocado en que las políticas públicas están concentradas en la ciudad de Córdoba y necesitamos que en el interior también puedan tener acceso a los mismos derechos”, plantearon en el escrito.
Trabajadoras del Polo denuncian la “emergencia”
Trabajadoras del Polo de la Mujer declararon ayer el estado de emergencia en la institución provincial debido a la “precarización laboral, el cobro de salarios por debajo de la canasta básica, y la falta de profesionales suficientes para atender la demanda”, de acuerdo a lo señalado en declaraciones a la prensa. El colectivo de trabajadoras decidió exponer la problemática que atraviesa el espacio en la misma jornada en que se desarrolló en todo el país la movilización de mujeres encabezada por Ni Una Menos. Belén Valetto, licenciada en psicología y delegada de ATE en el Polo, explicó ayer que los reclamos no son nuevos, “se iniciaron en la gestión anterior, que es la misma que la actual, cuando despidieron a siete compañeras. Luego de lograr la reincorporación de seis de las mismas, comenzó la lucha por mejores condiciones laborales y salariales”, indicó. Según su testimonio, no ingresaron contratos en los últimos tres años y solo lograron “algún que otro contrato aislado para compañeras que estaban trabajando como becarias o monotributistas”.









