La incertidumbre y la preocupación crecen en Colonia Caroya, Jesús María y toda la región del norte cordobés por la desaparición de Luciana Aylén Barrios, la adolescente de 15 años que fue vista por última vez el lunes al salir del Colegio Bonoris y cuyo paradero continúa siendo desconocido.
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno de Córdoba desplegó un amplio operativo de búsqueda que involucra a más de 90 efectivos policiales, cuerpos especiales, bomberos, 25 móviles terrestres, drones y un helicóptero que realiza recorridos aéreos sobre distintos sectores de la zona.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, se trasladó personalmente al lugar para supervisar las tareas junto al fiscal de Instrucción de Jesús María, Guillermo Monti, quien encabeza la investigación judicial.
Durante declaraciones brindadas en el marco del operativo, Quinteros remarcó que la respuesta de las autoridades fue inmediata una vez conocida la denuncia.
“Vamos a seguir buscando. Desde el mismo momento en que tomamos conocimiento del hecho se activaron las distintas alertas”, sostuvo el funcionario, quien además confirmó contactos directos con el Sistema Federal de Búsqueda (SIFEBU).
Según explicó, mantuvo comunicación con Paula Sánchez Ayala, titular del organismo nacional encargado de coordinar las búsquedas de personas desaparecidas, mientras que la Fiscalía también realizó gestiones ante las autoridades federales para fortalecer las acciones de localización.
No obstante, el ministro fue contundente al referirse al compromiso de las fuerzas de seguridad: “No vamos a parar hasta encontrarla”.
Un operativo de gran magnitud
Las tareas de búsqueda se concentran en distintos puntos de Colonia Caroya, Jesús María y Sinsacate. Los rastrillajes incluyen sectores urbanos y rurales, especialmente en Los Molles, donde reside la familia de la adolescente.
Además, durante las primeras horas de la investigación se realizaron peritajes con perros rastreadores dentro del Colegio Bonoris, el último lugar donde Luciana fue vista. Paralelamente, efectivos policiales efectuaron barridos en zonas estratégicas, entre ellas la calle Pedro Patat, una de las salidas de la ciudad.
La utilización de drones y apoyo aéreo busca ampliar la capacidad de observación en áreas de difícil acceso, mientras continúan los recorridos terrestres coordinados entre distintas fuerzas de seguridad.
El análisis de cámaras, una de las claves de la investigación
Otra de las líneas de trabajo que mantiene abierta la Fiscalía es la revisión exhaustiva de cámaras de seguridad de comercios, viviendas y distintos puntos cercanos al establecimiento educativo.
Los investigadores intentan reconstruir el recorrido realizado por la adolescente tras abandonar la escuela y determinar si abordó algún vehículo. Sin embargo, hasta el momento no se informó la existencia de imágenes concluyentes que permitan establecer qué ocurrió después de que salió del colegio.
La familia asegura que no había señales previas de una desaparición
Mientras la investigación avanza y las autoridades continúan analizando distintas hipótesis, la familia de Luciana sostiene que no existían indicios que permitieran anticipar una situación de este tipo.
El abogado de la madre de la adolescente, Luis Gutiérrez, señaló que la joven cumplió con su rutina habitual el día de su desaparición y que la principal incógnita sigue siendo qué ocurrió después de salir del establecimiento educativo.
Según explicó, Luciana se retiró del colegio en el horario habitual, como lo hacía todos los días. Sin embargo, nunca llegó al punto donde normalmente la esperaba su madre para regresar a casa, una circunstancia que hoy constituye uno de los principales ejes de la investigación.
El letrado también indicó que, hasta el momento, no surgieron testimonios de compañeros o personas cercanas que permitan inferir algún cambio en la conducta de la adolescente o planes que alteraran su rutina cotidiana. “No había nada raro”, resumió.
Asimismo, destacó el fuerte vínculo que mantenía con su madre, al señalar que se trataba de una joven muy unida a ella, aspecto que profundiza la preocupación de la familia frente a la falta de noticias sobre su paradero.
Respecto a posibles elementos de prueba, Gutiérrez señaló que las cámaras de seguridad de la zona representan una herramienta clave para reconstruir los movimientos de Luciana tras salir del colegio.
En ese sentido, recordó que tanto la Fiscalía como el Ministerio de Seguridad ya confirmaron que las grabaciones de comercios y otros puntos cercanos están siendo examinadas de manera minuciosa para intentar esclarecer qué ocurrió en los minutos posteriores a su desaparición.
Por estas horas, la familia sigue aguardando novedades mientras el operativo de búsqueda se mantiene activo en distintos sectores de Colonia Caroya, Jesús María y localidades cercanas, con la esperanza de obtener alguna pista que permita dar con el paradero de la adolescente.
Cómo identificar a Luciana
Las autoridades difundieron las características físicas de la adolescente para facilitar su identificación y solicitaron la colaboración de toda la comunidad.
Luciana Barrios es de contextura delgada, mide aproximadamente 1,60 metros, tiene tez trigueña y cabello negro. Al momento de desaparecer vestía un jean azul, un buzo azul marino y zapatillas blancas y verdes.
Pedido de colaboración
Desde la Fiscalía de Instrucción de Jesús María reiteraron el pedido de colaboración a vecinos, comerciantes y cualquier persona que pueda aportar información sobre los movimientos de la adolescente.
Quienes tengan datos relevantes pueden comunicarse con la Fiscalía a los teléfonos (03525) 421639, 421909 y 424339, llamar al 911 o dirigirse a la dependencia policial más cercana.
Mientras avanza la investigación y continúan los rastrillajes por tierra y aire, las autoridades mantienen activa la búsqueda en toda la región con un objetivo prioritario: encontrar a Luciana y esclarecer qué ocurrió tras su salida del colegio.









