La Policía bonaerense allanó este domingo la vivienda de Mauro Icardi en el barrio privado La Isla de Nordelta, en el marco de la investigación por presuntas lesiones contra una de sus hijas, de 11 años. Durante el procedimiento, los efectivos secuestraron un celular, una notebook y una mochila pertenecientes a la menor.
La medida fue ordenada por el Juzgado de Garantías N° 2 de Tigre y se realizó con la intervención de personal policial y del área de Infancia del Sistema de Emergencia Social del municipio. El objetivo fue reunir elementos de interés para la causa, que busca esclarecer lo ocurrido entre el futbolista y la niña.
Según informó TN, los dispositivos secuestrados incluyen un teléfono celular y una computadora. La investigación apunta a determinar las circunstancias en las que la menor habría utilizado una computadora para comunicarse con su madre y pedirle ayuda.
Cómo comenzó la investigación
El episodio que dio origen a la causa ocurrió el viernes 6 de noviembre, cuando Wanda Nara llamó al 911 para denunciar una presunta situación de violencia en la vivienda de su expareja, en Nordelta.
De acuerdo con el parte policial al que accedió Infobae, la conductora manifestó que Icardi habría reprendido y encerrado a la niña en una habitación. Desde allí, la menor habría logrado comunicarse con su madre mediante WhatsApp desde una computadora y le habría dicho que su padre le había pegado y que tenía miedo.
Tras la intervención policial, la niña salió de la propiedad y quedó al cuidado de Nara. La otra hija de la expareja también se encontraba en el domicilio y posteriormente se reunió con su madre.
La Fiscalía de Género de Tigre intervino en el caso y dispuso distintas medidas para avanzar con la investigación, entre ellas la declaración de Nara y el reconocimiento médico legal de la menor. Los hechos denunciados todavía deben ser esclarecidos en sede judicial.
La situación judicial de Icardi
En paralelo, el juez de Garantías de Tigre Orlando Abel Díaz concedió este domingo a Icardi la eximición de prisión bajo caución juratoria, luego de un pedido presentado por su defensa. La medida le permite continuar en libertad mientras avanza la causa, pero no modifica las restricciones dispuestas previamente.
El futbolista tiene prohibido acercarse a su hija y mantener contacto con ella por cualquier vía durante 45 días, según la resolución judicial.
El allanamiento forma parte de las diligencias destinadas a reunir pruebas y determinar qué ocurrió. La causa continúa en etapa de investigación.










