La investigación por la muerte de Tomás Elías Orihuela, el joven de 19 años que falleció luego de ser detenido en la Comisaría 6ª de Córdoba, sumó nuevos elementos que podrían influir en el avance de la causa judicial. Mientras seis policías permanecen imputados y apartados de sus funciones, la familia de la víctima cuestionó las acusaciones actuales y pidió que se agraven.
El fiscal Andrés Godoy imputó a seis efectivos por distintos delitos vinculados al procedimiento y la custodia del joven. Tres policías enfrentan cargos por homicidio culposo, mientras que otros están acusados por privación ilegítima de la libertad con abuso funcional. Además, un comisario fue imputado por encubrimiento agravado e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Uno de los principales focos de la investigación está puesto sobre una serie de conversaciones de WhatsApp intercambiadas entre policías. Según fuentes del caso, esos mensajes revelarían una conducta considerada «inusual» por los investigadores y sugerirían un interés particular sobre la situación de Orihuela antes de su muerte.
De acuerdo con la hipótesis judicial, algunos efectivos habrían mantenido conversaciones sobre la detención del joven y su situación procesal, incluso cuando ya existían dudas sobre la vigencia de los pedidos de captura que motivaron su arresto.
Los investigadores también intentan recuperar mensajes eliminados para reconstruir completamente el contenido de las conversaciones.
La familia cuestiona las imputaciones
La abogada de la familia, Mirta Rizzotti, manifestó que los allegados del joven no están conformes con la figura penal aplicada hasta el momento.
Según explicó, consideran que existió intención en el accionar policial y sostienen que Orihuela había expresado temor hacia algunos efectivos de la zona.
«Tomás decía que se la tenían jurada», señaló la representante legal en declaraciones públicas.
Los familiares sostienen que el joven era hostigado desde hacía tiempo y reclaman que la investigación avance hacia una acusación por homicidio doloso.
Qué se sabe sobre la muerte de Orihuela
La fiscalía sostiene que la causa de muerte fue un ahorcamiento dentro de la celda y remarcó que el cuerpo no presentaba lesiones compatibles con golpes. Sin embargo, el resultado de la autopsia continúa siendo cuestionado por el entorno de la víctima, que pidió nuevos análisis.
Las cámaras de seguridad incorporadas al expediente no habrían aportado elementos determinantes sobre lo ocurrido dentro de la celda.
La causa se encuentra aún bajo secreto de sumario, por lo que las partes involucradas continúan con acceso limitado a parte de la evidencia mientras avanzan las medidas judiciales.
Caso Orihuela: la autopsia confirmó la causa de muerte, pero la querella duda de la versión oficial









