En el marco de un proceso histórico para los derechos humanos en Córdoba, confirmaron la identificación de los restos de Ramiro Sergio Bustillo, quien fue secuestrado y desaparecido durante la última dictadura cívico-militar.
Su perfil genético forma parte de los 12 restos recuperados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) durante las excavaciones realizadas en 2025 en la zona conocida como la Loma del Torito, dentro del predio donde funcionó el centro clandestino de detención La Perla.
Orígenes y militancia
Ramiro nació el 7 de julio de 1950 en San Rafael, provincia de Mendoza. A los 27 años, residía en la ciudad de Córdoba, donde combinaba su vida laboral como obrero con sus estudios de cuarto año de Ingeniería en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Además, desarrollaba un compromiso político activo como militante del Partido Comunista (PC). En el ámbito personal, Bustillo estaba casado y era padre de un niño; al momento de su captura, su compañera se encontraba cursando el embarazo de su segundo hijo.
La tarde del 18 de octubre de 1977, Ramiro fue secuestrado en la vía pública de la ciudad de Córdoba. Su paso por el sistema represivo incluyó el cautiverio en el Departamento 2 de Informaciones de la Policía (D2) y, posteriormente, en el centro clandestino de detención La Perla. Según los registros, fue sometido a duras torturas antes de ser asesinado y desaparecido.
La persecución contra su familia había comenzado tiempo antes en Mendoza, lo que llevó a sus padres a integrar posteriormente los organismos de Madres y Familiares. Su hermano, Gustavo, también había sido víctima de desaparición forzada durante un mes en 1975, aunque logró sobrevivir.
Justicia y memoria
Aunque sus restos recién fueron identificados en este proceso que continúa en 2026, los responsables de su secuestro y desaparición recibieron su condena el 25 de agosto de 2016, durante la histórica sentencia de la Megacausa «La Perla-La Ribera-D2».
El hallazgo de sus restos, que se encontraban mezclados y dispersos en la zona de la Loma del Torito junto a otros 11 perfiles genéticos, permite finalmente a su familia y a la sociedad cordobesa recuperar una parte fundamental de la memoria histórica. Las autoridades confirmaron que en abril de 2026 se reactivarán las excavaciones en el predio para continuar con la búsqueda de más desaparecidos.
El hallazgo en la Loma del Torito
La identificación de Bustillo fue posible gracias al trabajo del Juzgado Federal N.º 3 de Córdoba, a cargo del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, y a los análisis antropológicos y genéticos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) sobre restos óseos que se encontraban mezclados y dispersos en la Guarnición Militar de La Calera.
Este hallazgo se suma al de otros militantes, como el caso de Mario Alberto Nívoli, cuyas identificaciones están permitiendo a las familias cerrar décadas de incertidumbre. Las autoridades judiciales informaron que se continuará notificando a los familiares de los perfiles restantes y que en 2026 se retomarán las tareas de excavación en la zona para profundizar la búsqueda de más víctimas.
Mario Alberto Nívoli: un cordobés de Ucacha fue identificado entre los restos hallados en La Perla









