Un efectivo de la Policía de Córdoba murió este lunes por la mañana tras ser arrollado por un tren de carga en barrio Remedios de Escalada, en la zona norte de la Capital. La víctima fue identificada como el cabo Nicolás Yozía, de 35 años, padre de una nena de ocho años y con una década de servicio en la fuerza. El hecho ocurrió alrededor de las 8.30, en inmediaciones de Silvina Bullrich y Calle 4, mientras realizaba tareas adicionales de vigilancia en el sector ferroviario.
Según la reconstrucción inicial, sus compañeros perdieron contacto radial con el efectivo y comenzaron a recorrer las vías para encontrarlo. Minutos después, hallaron su cuerpo junto a la motocicleta. Personal de emergencias acudió al lugar, pero solo pudo constatar su fallecimiento. Las circunstancias del episodio son materia de investigación.
Tras la tragedia, el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, cuestionó el estado de abandono de la infraestructura ferroviaria y reclamó medidas urgentes a las autoridades nacionales.
El funcionario explicó que el cabo cumplía tareas de custodia para prevenir hechos de vandalismo y evitar accidentes en una zona donde las vías pasan muy cerca de las viviendas. Además, precisó que el turno del efectivo se extendía desde las 5 y señaló que el maquinista no habría advertido lo ocurrido.
“La traza de la vía está muy cerca, es un peligro tanto para la gente que vive acá como para el policía que custodia todo esto”, sostuvo Quinteros, quien recordó que ya habían planteado la situación ante la empresa ferroviaria.
También criticó la falta de mantenimiento y advirtió que no permitirá que los agentes continúen expuestos a riesgos por tareas de vigilancia que, según afirmó, no deberían estar prestando en esas condiciones.
En ese marco, el ministro solicitó que la Secretaría de Transporte y Trenes Argentinos Cargas destinen recursos para mejorar el mantenimiento de las vías y reforzar la seguridad en los sectores críticos de la ciudad.
Asimismo, pidió que la Nación, la Provincia y la Municipalidad coordinen un plan de intervención para evitar nuevos incidentes. “No se trata de repartir culpas, sino de que cada jurisdicción cumpla con su obligación”, expresó.
Mientras avanzan las pericias para establecer cómo se produjo el impacto, Quinteros manifestó su pesar por la muerte del policía y acompañó a sus familiares y compañeros.
Yozía prestaba servicio en el Departamento Motocicletas Norte y había ingresado a la fuerza en noviembre de 2016. El episodio volvió a poner en discusión las condiciones de seguridad en los tramos ferroviarios que atraviesan zonas residenciales de Córdoba.









