El derrumbe ocurrido el pasado miércoles 21 de enero en barrio General Paz, que provocó la caída de la medianera de un estacionamiento y daños en varios vehículos, continúa sumando derivaciones judiciales. Además de los autos afectados, también resultaron comprometidos edificios de la cuadra y algunos vecinos aún no pudieron regresar a sus departamentos.
Con el paso de los días, y ante la falta de definiciones sobre las soluciones habitacionales, un grupo de damnificados solicitó incorporarse como querellante en la causa que la Justicia inició de oficio. Así lo confirmó Pablo Schulle, abogado y uno de los vecinos perjudicados, en declaraciones a Canal 10.
“Queremos que se nos admita como querellantes para comprobar y fiscalizar la prueba. Queremos ver qué ocurrió”, sostuvo el letrado, al tiempo que explicó que buscan participar activamente en la investigación para conocer las responsabilidades del hecho.
En paralelo, la pesquisa penal analiza si la remoción de cimientos realizada por la obra fue una práctica adecuada o si existieron irregularidades. El expediente podría encuadrarse en la figura de estrago, ya sea culposo o doloso, según lo que determinen las pericias técnicas.
Schulle cuestionó además el rol de la Municipalidad de Córdoba, al señalar que “no tuvo una actividad eficaz de control”, y criticó a la empresa a cargo de la obra por no mostrar “una apertura al diálogo para encontrar soluciones concretas”.
Por último, adelantó que, una vez evaluado el impacto total sobre las propiedades, los vecinos podrían iniciar reclamos por daños y perjuicios, en busca de una reparación integral por las pérdidas sufridas.









