El proyecto Latam-GPT fue pensado por especialistas en Inteligencia Artificial de la región. En su sitio revelan:
Es importante que en la región podamos desarrollar capacidades para tener independencia y tomar decisiones sobre cómo esta tecnología impacta a la sociedad. Hasta el momento, no tenemos un modelo de lenguaje regional, y esta tarea no la puede asumir solo un grupo ni un solo país: es un desafío que requiere el esfuerzo de toda la región.
Inicialmente la propuesta fue impulsada por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (Cenia), una corporación privada con financiamiento público y cuenta con el apoyo de universidades, fundaciones, bibliotecas, entidades gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil de países como Chile, Uruguay, Brasil, Colombia, México, Perú, Ecuador o Argentina.
Latam-GPT quiere romper «prejuicios», y evitar que la representación de América Latina en el resto del mundo «se vea todo igual», dijo a AFP el ministro de Ciencias de Chile, Aldo Valle, en declaraciones citadas por France 24. La región «no puede ser solo usuaria o receptora pasiva de los sistemas de inteligencia artificial. Eso puede tener como consecuencia perder buena parte de nuestras tradiciones», agregó.
Los impulsores aclaran que a pesar de su nombre, esta herramienta no es un chat con el que se puede interactuar sino que se trata de una «gran base de datos» entrenada a partir de información de la región, que puede servir para desarrollar aplicaciones tecnológicas.
Para entrenar a Latam-GPT se reunieron más de ocho terabytes de información, equivalentes a millones de libros. Esta IA se creó con apenas 550.000 dólares de financiamiento, provenientes principalmente del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y de recursos propios, además de convenios con otras instituciones.
Su primera versión se desarrolló en la nube de Amazon Web Services, pero en el futuro será entrenada en una supercomputadora que debe ser montada en la Universidad de Tarapacá en el norte de Chile y que costó casi 5 millones de dólares.
«Los modelos desarrollados en otras partes del mundo, si bien tienen datos de Latinoamérica, son una proporción bastante pequeña», asegura a la AFP Álvaro Soto, director del Cenia.
En esta etapa, la información del modelo está principalmente en español y portugués, aunque el objetivo es incorporar también contenidos en lenguas indígenas del continente.
Sin embargo, «no hay ninguna posibilidad de que (Latam-GPT) pueda competir contra los grandes modelos de IA», aseguró a AFP Alejandro Barros, profesor del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile. Para el académico, la diferencia presupuestaria es clave, ya que otros proyectos tienen «cientos de millones de dólares y en algunos casos miles de millones de dólares para infraestructura».
Latam-GPT es una plataforma gratuita que debe servir para desarrollar aplicaciones y tecnología «más específicas para la región», añadió Soto. Un ejemplo de ello podría ser herramientas digitales para «hospitales con problemas logísticos o de uso de recursos médicos».
Una de las primeras empresas en utilizar Latam-GPT será la chilena Digevo, que desarrollará robots conversacionales especializados en servicio al cliente para aerolíneas o empresas de comercio. Estas empresas «están muy interesadas en que sus usuarios se expresen y reciban respuestas en lenguaje local», afirmó a AFP Roberto Musso, director de Digevo, compañía dedicada a desarrollar aplicaciones digitales.









